El mandatario francés condenó los actos violentos registrados durante las movilizaciones en distintas ciudades del país.
NATALIA FRYDMAN
Emmanuel Macron, presidente de Francia, reconoció que hubo deficiencias en la previsión y en las labores de inteligencia para preparar los operativos de seguridad ante los disturbios del sábado 17 de octubre en varias ciudades francesas. En un mensaje televisado el domingo 18 de octubre, rechazó los saqueos, incendios y ataques contra establecimientos comerciales e inmuebles públicos, y pidió investigar por qué las autoridades no anticiparon la dimensión de los hechos. Asimismo, manifestó su respaldo a los cuerpos policiales, autoridades locales y comerciantes afectados, y aseguró que habrá transparencia en la revisión de los operativos.
Las manifestaciones surgieron en un contexto de inconformidad por el encarecimiento del costo de vida y las condiciones del sistema educativo; sin embargo, algunas derivaron en enfrentamientos con la policía y actos vandálicos. Entre los incidentes más graves se encuentra el incendio que destruyó el Ayuntamiento de Limoges, además de los daños ocasionados a negocios y edificios públicos en ciudades como París, Lyon y Marsella. Macron señaló que las protestas pacíficas deben distinguirse de los actos violentos y advirtió que quienes hayan cometido delitos deberán responder ante la justicia.
Tras los disturbios, el ministro del Interior, Laurent Nuñez, presentó su renuncia, pero el presidente la rechazó y le solicitó continuar al frente de la coordinación de las fuerzas de seguridad. Macron también ordenó revisar la planificación de los operativos y la información con la que contaban las autoridades antes de las movilizaciones. Por su parte, el primer ministro, Sébastien Lecornu, encabezó hoy, lunes 19 de octubre, una reunión interministerial para coordinar acciones judiciales contra los responsables y medidas de apoyo a los comercios afectados.
El gobierno francés busca evitar nuevos episodios de violencia y recuperar la seguridad en las zonas afectadas. La revisión de los operativos deberá determinar si existieron fallas en la preparación policial o en la información disponible antes de las protestas. Mientras continúan los cuestionamientos sobre la capacidad de las autoridades para prevenir estos hechos, Macron ha prometido esclarecer lo ocurrido y mantener una respuesta firme frente a los actos delictivos.