Desapareció en junio; su cuerpo apareció semanas después dentro de un tonel y durante meses su familia no supo si realmente se trataba de ella. Ahora, dos personas están detenidas y la investigación entra en una nueva etapa.
La muerte de Yasmín Altamirano Adán, adolescente de 15 años y madre de un bebé, dio un nuevo giro este martes luego de que la Fiscalía General del Estado de Puebla (FGE) confirmara la detención de Efraín “N” y Brenda “N”, personas que son investigadas por su posible relación con el caso. Yasmín fue reportada como desaparecida el 21 de junio de 2026 en la colonia Tepeyac, en Tehuacán. Comerciantes del Mercado 16 de marzo, quienes la conocían porque realizaba mandados y pequeños trabajos para obtener ingresos, participaron en su búsqueda junto con familiares y conocidos.
El 10 de julio, alrededor de las 22:50 horas, fue localizado el cuerpo de una mujer dentro de un tambo de plástico en la zona de la colonia Observatorio, al norte de Tehuacán. Los restos estaban envueltos en bolsas y presentaban un avanzado estado de descomposición, por lo que no fue posible identificarlos de inmediato.
Fue hasta el 22 de septiembre cuando las pruebas de ADN confirmaron que se trataba de Yasmín. La adolescente dejó en orfandad a un bebé de aproximadamente ocho meses.
La fiscal general Idamis Pastor Betancourt informó este 29 de septiembre que, como parte de los avances en la investigación, el pasado 5 de septiembre se ejecutó un cateo en Tehuacán que derivó en la detención de Efraín “N” y Brenda “N”. Durante esa diligencia también fueron aseguradas 15 bolsas tipo ziploc con una sustancia granulada con características de cristal, elemento que abrió otra línea de investigación.
Por ahora, ambos detenidos se encuentran a disposición de la autoridad judicial y será un juez quien determine su situación jurídica. La fiscalía todavía no ha detallado públicamente qué grado de participación les atribuye en la muerte de Yasmín.
Comerciantes que conocieron y ayudaron a la adolescente han exigido que el caso no termine únicamente con las detenciones, sino con una investigación completa y sanciones para quienes resulten responsables.
Después de tres meses de búsqueda, incertidumbre y pruebas genéticas, la familia de Yasmín finalmente supo qué ocurrió con ella. Sin embargo, hoy falta esclarecer quién la mató, por qué y qué responsabilidad tuvieron las personas detenidas.
ANDREA QUINTERO