El gobierno de Alejandro Armenta impulsa la capacitación del personal de salud y la prevención de riesgos, en una apuesta por una atención médica más segura y moderna.
ANDREA QUINTERO
La tecnología ha transformado la manera de diagnosticar enfermedades, administrar tratamientos y atender emergencias médicas. Sin embargo, su verdadero valor no está únicamente en contar con equipos modernos, sino en garantizar que funcionen correctamente y que los medicamentos utilizados sean seguros. Bajo esta premisa, el gobierno de Alejandro Armenta Mier, a través de la Secretaría de Salud de Puebla, impulsó el Congreso Estatal de Farmacovigilancia y Tecnovigilancia 2026, una iniciativa enfocada en fortalecer la seguridad de los pacientes y prevenir riesgos durante la atención médica.
El encuentro se realizó en el Auditorio del Complejo Cultural Universitario (CCU), donde especialistas, estudiantes, académicos y profesionales de la salud intercambiaron conocimientos sobre farmacia hospitalaria, seguridad de medicamentos, vacunación y resistencia antimicrobiana. Durante la inauguración, Javier Tenorio Muñoz, representante de la Secretaría de Salud estatal, destacó la importancia de ofrecer servicios médicos seguros, eficientes y humanos, tanto en hospitales como en unidades de salud y hogares.
La incorporación de herramientas tecnológicas permite mejorar el seguimiento de tratamientos, registrar posibles efectos adversos y detectar fallas en dispositivos médicos. Estas capacidades facilitan que el personal sanitario identifique señales de riesgo y tome decisiones oportunas para proteger a los pacientes.
Por ejemplo, si un medicamento provoca reacciones inesperadas en distintas personas, los sistemas de farmacovigilancia permiten documentar los casos, analizar posibles patrones y generar alertas. De manera similar, cuando un dispositivo médico, como una bomba de infusión, presenta fallas que podrían alterar la administración de un tratamiento, la tecnovigilancia permite registrar el incidente, evaluar el riesgo y promover medidas correctivas.
La diferencia puede ser fundamental: identificar oportunamente un problema permite actuar antes de que vuelva a afectar a otros pacientes. De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), el uso de herramientas digitales y datos obtenidos durante la atención médica fortalece la detección de riesgos y contribuye al uso seguro de medicamentos, vacunas y tecnologías sanitarias.
Durante el congreso, Francisco Javier Sosa Robledo, encargado de despacho de la Dirección de Protección contra Riesgos Sanitarios, llamó a mantener activos los comités de Farmacovigilancia y Tecnovigilancia en las unidades médicas, con el propósito de fortalecer el seguimiento de posibles incidentes y garantizar una vigilancia permanente.
La iniciativa también destaca la importancia de preparar al personal de salud frente a desafíos como la resistencia antimicrobiana, un problema que surge cuando bacterias y otros microorganismos dejan de responder adecuadamente a determinados medicamentos, dificultando el tratamiento de infecciones.
Con este encuentro, el gobierno de Puebla busca fortalecer la prevención de riesgos sanitarios, la capacitación continua y la supervisión de los insumos médicos. Se trata de acciones orientadas a que los avances científicos y tecnológicos se traduzcan en una atención más segura para las familias poblanas. Porque modernizar los servicios de salud no significa únicamente incorporar tecnología, sino saber utilizarla, supervisarla y detectar a tiempo cualquier riesgo que pueda comprometer la vida de un paciente.