Equipados con tecnología de visión nocturna y monitoreo en tiempo real, los nuevos equipos ampliarán la capacidad de respuesta de las fuerzas de seguridad.
ANDREA QUINTERO
La seguridad en Puebla también se fortalece desde el aire. Como parte de la estrategia impulsada por el gobernador Alejandro Armenta, la policía estatal incorporó dos drones de largo alcance equipados con tecnología de inteligencia y vigilancia aérea, destinados a combatir el robo al transporte de carga, vehículos y autopartes, prevenir el robo de hidrocarburos y apoyar las labores de búsqueda y localización de personas.
Las aeronaves cuentan con una autonomía de vuelo de tres horas y 30 minutos, velocidad de hasta 120 kilómetros por hora y un radio de operación de 50 kilómetros. Además, disponen de cámaras térmicas, visión nocturna y sistemas de acercamiento de alta precisión que permiten monitorear zonas de difícil acceso, identificar movimientos sospechosos y reforzar la supervisión de áreas cercanas a los ductos de Petróleos Mexicanos (PEMEX).
El teniente Gabino Viche Ríos, supervisor operativo de la Sala 9-1-1, explicó que los equipos pueden realizar despegues y aterrizajes verticales sin necesidad de una pista, además de operar tanto de día como de noche. Las imágenes captadas durante los vuelos serán transmitidas en tiempo real a un centro de mando móvil y al C5i, donde se analizarán para coordinar las acciones de las corporaciones de seguridad en territorio.
Los drones complementarán la infraestructura de videovigilancia instalada en las carreteras poblanas, particularmente en la autopista México-Puebla. Con esta incorporación, el gobierno estatal busca ampliar la cobertura operativa, agilizar la atención de incidentes y fortalecer las herramientas tecnológicas destinadas a proteger a las familias poblanas.