Fue entonces cuando la presidenta lanzó una propuesta concreta: “Así que el día de hoy, Día Internacional de los Pueblos Indígenas, llamemos a este paso, ‘El Paso de los Pueblos Indígenas.” Un día después, durante su conferencia matutina del 10 de agosto, Sheinbaum defendió nuevamente la propuesta y sostuvo que los nombres de calles, monumentos y lugares reflejan los personajes y acontecimientos que una sociedad decide reconocer. Para explicar su postura, recordó otros cambios realizados durante su gestión como jefa de gobierno de la Ciudad de México, entre ellos el de Puente de Alvarado por México-Tenochtitlán.
Aunque la propuesta presidencial abrió el debate, los legisladores finalmente eligieron Paso del Águila, una denominación vinculada con las referencias históricas de la región. De acuerdo con el Congreso, el sitio era conocido antiguamente como Cuauhíchcac, relacionado con la expresión “El Tajón del Águila”, por lo que el nuevo nombre busca recuperar parte de la memoria indígena del territorio.
La iniciativa fue presentada por integrantes de MORENA en el Congreso poblano el 22 de octubre y posteriormente recibió el respaldo legislativo. El presidente de la Junta de Gobierno y Coordinación Política, Pável Gaspar Ramírez, explicó que la denominación surgió tras revisar antecedentes históricos y sostener mesas de trabajo con legisladores del Estado de México, cuyo Congreso también aprobó el cambio el 29 de octubre.
La nueva denominación deberá incorporarse progresivamente a la documentación oficial, señalética, mapas y referencias cartográficas correspondientes al territorio poblano. La modificación no altera los límites entre Puebla y el Estado de México ni las atribuciones federales sobre el Parque Nacional Iztaccíhuatl-Popocatépetl.
Así, el camino que alguna vez fue identificado con la travesía de Hernán Cortés inicia una nueva etapa bajo una denominación que busca reconocer las raíces indígenas de la región. Porque cambiar el nombre de un lugar no modifica los acontecimientos del pasado, pero sí puede transformar la manera en que una sociedad decide recordarlos.