NATALIA FRYDMAN
El presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, afronta un fin de semana clave para el futuro de la legislatura. Tras el rechazo en el Congreso de dos decretos relacionados con la vivienda, el mandatario analiza el escenario político y social antes de tomar una decisión sobre una posible convocatoria anticipada de elecciones.
Las iniciativas del Ejecutivo fueron rechazadas este viernes con los votos en contra del Partido Popular, Vox y Junts. Uno de los decretos recibió 178 votos en contra y 172 a favor, mientras que el segundo fue rechazado por 184 diputados frente a 166 que respaldaron la propuesta.
El resultado supone un nuevo obstáculo para un Gobierno que depende de distintos grupos parlamentarios para sacar adelante sus iniciativas. Sin embargo, Sánchez todavía no ha comunicado oficialmente que vaya a disolver las Cortes ni a convocar elecciones.
Uno de los factores que el Ejecutivo observa durante este fin de semana es la respuesta social ante la situación de la vivienda. Para este sábado se han convocado movilizaciones en decenas de ciudades españolas, entre ellas Madrid, Barcelona, Valencia, Bilbao y Málaga. RTVE informó de 47 manifestaciones previstas en diferentes puntos del país.
El alcance de estas protestas podría ofrecer al Gobierno una referencia sobre el grado de movilización existente alrededor de la vivienda, un problema que se ha convertido en uno de los principales asuntos del debate político español.
En el PSOE también existen distintas posiciones sobre cómo responder a la derrota parlamentaria. Algunos dirigentes consideran que el rechazo de los decretos podría utilizarse para plantear una nueva etapa política y llevar el debate sobre vivienda a una eventual campaña electoral. Otros mantienen abierta la posibilidad de continuar negociando apoyos para sostener la legislatura.
Sánchez estaría valorando además encuestas y las opiniones de integrantes de su Gobierno y del PSOE. La decisión, por tanto, dependerá de varios elementos y no únicamente del tamaño de las manifestaciones.
El calendario electoral convierte los próximos días en especialmente relevantes. Si el presidente optara por una convocatoria inmediata y quisiera celebrar los comicios en la primera fecha posible, el anuncio tendría que producirse el lunes 5 de octubre. Con los plazos establecidos por la legislación electoral, las elecciones podrían celebrarse el domingo 29 de noviembre.
Hasta entonces, la incógnita continúa abierta: Sánchez deberá decidir si intenta reconstruir los apoyos necesarios para continuar gobernando o si devuelve a los ciudadanos la decisión sobre la composición del próximo Parlamento.