El gobernador de Nuevo León presume resultados y anticipa una victoria de Movimiento Ciudadano, aunque las encuestas y los problemas de movilidad cuentan otra historia.
ANDREA QUINTERO
El gobernador de Nuevo León, Samuel García, aseguró durante un encuentro partidista en Juárez que Movimiento Ciudadano arrasará en las elecciones de 2027, sin importar quién sea el candidato para sucederlo, pues considera que los resultados de su administración serán suficientes para garantizar la victoria naranja. Una confianza envidiable, especialmente cuando las encuestas, las obras pendientes y hasta los cuestionamientos en el Congreso local ofrecen motivos para revisar ese optimismo antes de comenzar la celebración.
Y es que, mientras Samuel habla de cómo su partido no tendrá rival en las urnas y de su gran labor al frente del ejecutivo estatal, una encuesta de El Financiero, publicada en julio de 2026, registró 58% de desaprobación y apenas 40% de aprobación hacia su gobierno. Si bien tras mediciones han revelado evaluaciones más favorables para el mandatario, una cosa es presumir popularidad y otra dar por asegurados los votos, especialmente cuando todavía no se definen todas las candidaturas.
Pese a que el mandatario presume de avances, los usuarios siguen esperando los resultados. De acuerdo con la organización Cómo Vamos, Nuevo León, el 51% de la población identificó la movilidad como el principal problema del estado en 2025. Mientras tanto, las nuevas líneas 4 y 6 del Metro continúan en construcción: el propio gobierno reportó este octubre un avance del 97% en viaductos, pero apenas del 60% en estaciones. Para Samuel García, el camino hacia 2027 parece despejado; lástima que el sendero del Metro todavía tiene estaciones pendientes.
Pese a ello, el político mantiene su optimismo y este fin de semana aseguró que el partido naranja conservará la gubernatura; además, destacó obras de infraestructura, transporte y abastecimiento de agua como parte del legado que dejará a su sucesor. Por ahora, el gobernador ya tiene el discurso de la victoria; lo que todavía no tiene es candidato, elección celebrada ni resultados electorales que la confirmen.