Seguridad y modernización marcan la agenda del gobernador, con decisiones que buscan cambiar la vida cotidiana de las familias poblanas.
ANDREA QUINTERO
En Puebla, la seguridad no debe terminar con una detención ni la movilidad convertirse en una carrera contra el reloj. Bajo estas dos prioridades, el gobernador Alejandro Armenta impulsa acciones para fortalecer la justicia y transformar el transporte público, con una apuesta por instituciones más eficaces y servicios que respondan a las necesidades de la población.
Detener a un presunto delincuente no basta si una investigación mal integrada termina por debilitar el caso. Por ello, Alejandro Armenta lanzó un llamado para cerrar el paso a la llamada puerta giratoria, mediante investigaciones sólidas, pruebas suficientes y procedimientos judiciales apegados a la ley.
El mandatario rechazó que errores procesales puedan favorecer la liberación de personas detenidas y pidió a las instituciones actuar con responsabilidad, sin vulnerar los derechos humanos ni el debido proceso. La estrategia contempla mantener la coordinación con la Marina, la Defensa, la Guardia Nacional y las autoridades estatales, además de fortalecer el combate a la extorsión y la delincuencia organizada.
La segunda apuesta del gobierno estatal apunta a transformar la movilidad. Armenta puso a disposición de la ciudadanía un micrositio del Sistema de Transporte por Cable, donde pueden consultarse estudios técnicos, permisos, autorizaciones y avances de la obra, con actualizaciones semanales.
El proyecto contempla cuatro líneas, nueve estaciones, 94 torres y 14.58 kilómetros de recorrido. Su objetivo es reducir los tiempos de traslado de 100 a 44 minutos y conectar el transporte por cable con RUTA y el sistema de bicicletas públicas mediante una sola tarjeta.
Además, el sistema proyecta beneficiar a una población de 774 mil personas y funcionar con tecnología completamente eléctrica. La iniciativa también contempla la reducción estimada de 18 mil 507 toneladas de dióxido de carbono al año, mientras que la zona de influencia económica comprende miles de establecimientos y empleos. Estos beneficios corresponden a las proyecciones oficiales del proyecto.
La agenda combinó dos desafíos que impactan directamente en la vida cotidiana: fortalecer la justicia para proteger a las familias y ampliar las alternativas de transporte para recuperar tiempo y mejorar la conectividad en Puebla.