Maíz tierno, limón, chile, queso y ese aroma que anuncia un puesto de elotes antes de verlo. Tlaltenango llevará uno de los sabores más reconocibles de México del carrito callejero al centro de la fiesta con su Primera Feria del Elote y el Esquite, que se realizará el 26 y 27 de septiembre en el zócalo municipal.
Elote y esquite serán los protagonistas, pero detrás del vaso, la mazorca y sus múltiples preparaciones hay una historia mucho más grande: la del maíz como alimento, cultivo e identidad. México es centro de origen de este grano y conserva 59 razas nativas, una diversidad que la Secretaría de Agricultura considera parte de su patrimonio cultural y estratégico.
Antes de la mayonesa y el queso, el maíz ya formaba parte de la cocina mesoamericana. La Secretaría de Agricultura documenta que las culturas prehispánicas ya preparaban elotes y antecedentes de los actuales esquites, con ingredientes como chile y epazote. Con el paso de los siglos se incorporaron limón, queso y posteriormente mayonesa. El resultado terminó convertido en uno de esos antojitos capaces de cambiar de nombre según la región: esquite, trolelote, vasolote, chasca o simplemente elote en vaso.
El dato oficial más reciente presentado por la Secretaría de Agricultura indica que en 2026 la producción alcanzó 25.41 millones de toneladas, alrededor de un millón de toneladas más que el año anterior. La cifra ayuda a dimensionar lo que representa un alimento que puede aparecer lo mismo en una tortilla que en un tamal, un atole o, como ocurrirá en Tlaltenango, dentro de un vaso con limón y chile.
Tlaltenango reunirá a más de 43 expositores de la región Izta-Popo, quienes llevarán distintas preparaciones de elotes, esquites y productos derivados del maíz. La feria funcionará de 12:00 a 22:00 horas durante ambos días y la entrada al encuentro permitirá combinar gastronomía con actividades culturales y familiares.
El evento irá acompañado de música y danza, además de una zona de comida mexicana, coctelería, mini expo ganadera, exhibición de autos y motocicletas tuning, y juegos inflables gratuitos. También habrá una exposición de reliquias encontradas en la localidad, una forma de conectar la celebración gastronómica con la historia del municipio.
Tlaltenango tiene además otra fecha en puerta, ya que en enero cumplirá 500 años, por lo que el municipio busca utilizar este tipo de encuentros para mostrar su identidad agrícola, sus saberes y las prácticas relacionadas con la milpa.
La feria llegará apenas días antes del Día Nacional del Maíz, celebrado cada 29 de septiembre, así que el fin de semana ofrece una buena excusa para recordar que detrás de algo tan cotidiano como pedir “uno con todo” existe una historia agrícola de miles de años. Durante dos días, Tlaltenango será sede de una tradición que se sirve caliente, se come con cuchara o en palo elotero, con limón y chile (del que pica y del que no) al gusto.
ANDREA QUINTERO