Más de 2.1 millones de poblanos reciben actualmente algún Programa para el Bienestar, pero el mensaje de Claudia Sheinbaum en Los Fuertes fue más allá de las cifras: una nueva cartera de proyectos comienza a dibujar lo que sigue para el estado.
ANDREA QUINTERO
Puebla pasó de los números del Segundo Informe a una lista de compromisos que tocará carreteras, hospitales, vivienda, medio ambiente y hasta electromovilidad. Desde el Centro Expositor, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo presentó este jueves 24 de septiembre los resultados de su administración en la entidad y adelantó parte de la agenda que desarrollará junto con el gobierno de Alejandro Armenta Mier.
Ante más de 35 mil asistentes, la mandataria encabezó la Asamblea Informativa “Honestidad y Resultados”, en su visita número 16 al estado. Ahí colocó primero sobre la mesa una cifra: 2 millones 165 mil 549 personas en Puebla son beneficiarias de programas y becas del Bienestar. La inversión reportada para estos apoyos asciende a 43 mil 446 millones de pesos.
Adultos mayores ocupan el grupo más numeroso. La jefa del ejecutivo federal informó que alrededor de 667 mil personas reciben la pensión universal y se refirió a este sector como “héroes y heroínas de la patria”, al reconocer su aportación al país.
Las personas con discapacidad suman 104 mil beneficiarios de pensión, mientras 228 mil 234 estudiantes de preparatoria reciben la Beca Benito Juárez. En el campo, el balance presentado incluyó 118 mil beneficiarios de Producción para el Bienestar, 120 mil 598 productores con fertilizantes gratuitos y 15 mil 140 personas incorporadas a Sembrando Vida.
Carreteras, salud y vivienda concentran una parte importante de los anuncios. Sheinbaum habló de la modernización y ampliación de las vías Amozoc-Veracruz, Tulancingo-Nuevo Necaxa y Puebla-Acatzingo, además de obras para fortalecer la conexión carretera de la Mixteca. Presidencia incluyó estos proyectos entre las acciones previstas para la entidad.
Salud tendrá otro frente de expansión. Puebla contará con 812 nuevos consultorios de atención primaria, proyecto que forma parte de la ampliación del sistema IMSS-Bienestar y que ya había sido anunciado por el gobierno federal. El gobierno de Puebla informó previamente que estos espacios comenzarán operaciones a partir de 2027. A ello se suman la sustitución del Hospital General Regional Carmen Serdán del IMSS y las áreas de cardiología y oncología del Hospital de la Niñez Poblana.
El río Atoyac, una de las deudas ambientales históricas de la región, volvió a ocupar un lugar central. El gobierno federal contempla continuar su saneamiento, junto con infraestructura de tratamiento de aguas. Y Puebla también tendrá un espacio en uno de los proyectos tecnológicos insignia de la administración federal: la fabricación de baterías para Olinia, el vehículo eléctrico desarrollado en México.
El gobernador Alejandro Armenta Mier aprovechó el encuentro para colocar el énfasis en la coordinación entre ambos gobiernos. El mandatario estatal aseguró que los proyectos conjuntos con la federación avanzan en rubros como infraestructura carretera, agua, educación y desarrollo económico: “En Puebla la Cuarta Transformación es una realidad” –afirmó Armenta, quien sostuvo que su administración comparte la idea de que el gobierno debe mantenerse cercano, escuchar y rendir cuentas.
Entre los proyectos mencionó el plan hídrico, el saneamiento del Atoyac, el Polo de Desarrollo Económico para el Bienestar, el Astroparque vinculado al Gran Telescopio Milimétrico, el Circuito Carretero de la Mixteca y nuevas universidades.
Vivienda completa otra parte de la agenda con la construcción de alrededor de 69 mil hogares mediante distintas instituciones federales, mientras miles de familias poblanas con créditos considerados impagables han entrado a esquemas de reducción o liquidación de adeudos.
La presidenta Claudia Sheinbaum también utilizó Puebla para enviar un mensaje que salió de la agenda estrictamente estatal. Al recordar la Batalla del 5 de Mayo, defendió la soberanía nacional y sostuvo que corresponde a los mexicanos decidir el rumbo del país. La presidenta repasó además el periodo comprendido entre los gobiernos de Miguel de la Madrid y Enrique Peña Nieto, al que identificó con el modelo neoliberal, y contrastó esa etapa con el proyecto político iniciado en 2018. De esta manera, Puebla recibió algo más que el recuento de un Segundo Informe. El encuentro sirvió para trazar una agenda conjunta entre federación y estado que ahora convertirá los compromisos en resultados visibles para los poblanos.