Un platillo emblemático que emerge de leyendas y manos cocineras que enaltecen el patrimonio cultural y estimulan el desarrollo económico de los productores y productoras del sector rural en Puebla.
REDACCIÓN
Preservar las raíces que dan identidad a Puebla e impulsar al turismo como un motor clave de bienestar y desarrollo económico, estos son los pilares que se destacan con el inicio de la temporada del mole de caderas 2026, encabezado por el gobernador Alejandro Armenta Mier. Durante la celebración, el mandatario destacó que esta tradición —reconocida desde 2010 como patrimonio cultural intangible del estado— debe promoverse de manera permanente para mantener vivo el legado de las generaciones anteriores y generar nuevas oportunidades para las familias poblanas.
Armenta Mier subrayó que Tehuacán es una región estratégica por su historia, riqueza gastronómica y su conectividad vial con Oaxaca y Veracruz, además de constituir una puerta de entrada fundamental al sur-sureste del país. Reiteró que su administración, en estrecha coordinación con los ayuntamientos y con el respaldo del gobierno de México, que encabeza la presidenta Claudia Sheinbaum, impulsa una estrategia de promoción turística integral que fusiona cultura, gastronomía, patrimonio, infraestructura y experiencias comunitarias. En este marco, Armenta Mier resaltó los avances en la conectividad aérea de Puebla, la preparación del pasaporte turístico 2027 y la proyección de los pueblos mágicos como herramientas clave para atraer visitantes, fortalecer los servicios y ampliar la derrama económica.
Por su parte, la secretaria de Agricultura y Desarrollo Rural, Ana Laura Altamirano, informó que Puebla ocupa el tercer lugar nacional en producción de carne caprina con más de 4 mil toneladas, con un valor superior a los 400 millones de pesos. Precisó que Tehuacán es el principal productor de carne de cabra en el estado, aportando más de 291 toneladas con un valor que supera los 28 millones de pesos. Para esta temporada, detalló que se contempla la participación de alrededor de 12 mil cabezas de ganado caprino, una derrama económica estimada en más de 100 millones de pesos y la colaboración de más de 80 restaurantes y cocineras tradicionales, lo que beneficiará directamente a productores, comerciantes, prestadores de servicios y familias rurales.
Altamirano destacó que el mole de caderas representa una sólida cadena de valor que vincula la ganadería, la agricultura, la biodiversidad y los saberes culinarios transmitidos de generación en generación. Como parte del fortalecimiento productivo, señaló la vinculación directa que se ha logrado entre los productores caprinos y la industria restaurantera, así como el impulso a una sala de corte con capacidad para procesar tres mil cabezas, lo que equivale a 45 mil kilogramos de carne o 7 mil 200 kilogramos de carne de chito. Añadió que el valor total de la producción agropecuaria poblana pasó de 64 mil millones de pesos en 2024 a 84 mil millones en 2026, un resultado que refleja el impacto real de respaldar al campo y a sus pequeños productores.
Por otro lado, el secretario de Arte y Cultura, Fritz Glockner, resaltó que cada temporada convierte al mole de caderas en un emotivo encuentro con la historia, la identidad y la pasión de las comunidades poblanas, atrayendo a comensales de distintas regiones de México y del extranjero. Así mismo, el presidente municipal de Tehuacán, Alejandro Barroso Chávez, agradeció el respaldo del gobierno del estado para dar mayor visibilidad a esta tradición e invitó a visitantes y familias a participar en las actividades culturales programadas en el municipio. La ceremonia incluyó la danza tradicional del mole de caderas, interpretada por el ballet de Tepeaca, en la que participaron activamente el gobernador y miembros de su gabinete.