El peligro está a miles de kilómetros, pero México no quiere esperar a que cruce sus fronteras.
ANDREA QUINTERO
Este miércoles 21 de octubre, la Secretaría de Salud de México actualizó su aviso preventivo de viaje ante el brote de ébola que afecta a distintos países africanos. La medida busca reducir el riesgo de importación de casos, orientar a quienes planean viajar a las regiones afectadas y fortalecer la vigilancia epidemiológica, debido a que esta enfermedad viral puede provocar complicaciones graves e incluso la muerte.
El secretario de Salud, David Kershenobich Stalnikowitz, explicó anteriormente, durante la conferencia matutina de la presidenta Claudia Sheinbaum, que México cuenta con protocolos de detección, laboratorios y personal preparado para atender posibles contagios. El funcionario informó que no se habían registrado casos en territorio nacional y que el riesgo de propagación era muy bajo. Esa declaración corresponde a mayo y no constituye una confirmación actualizada de ausencia de casos en octubre.
El ébola es una enfermedad infecciosa causada por virus del género Orthoebolavirus. Afecta a los seres humanos y puede provocar fiebre intensa, vómitos, diarrea, alteraciones en la coagulación, hemorragias y fallas en distintos órganos. Cualquier persona expuesta al virus puede enfermar, independientemente de su edad o nacionalidad; el mayor peligro se presenta entre quienes tienen contacto directo con personas infectadas o sus fluidos corporales.
El propio secretario de salud explicó que el virus puede generar problemas graves en la coagulación sanguínea y señaló una letalidad aproximada del 40%, aunque esta proporción varía según el brote, la especie viral y la atención médica disponible. La Secretaría de Salud precisó que el ébola no se propaga por el aire como una infección respiratoria común, su transmisión ocurre principalmente mediante el contacto directo con sangre, saliva, vómito, heces y otros fluidos corporales de personas enfermas, así como por objetos contaminados. El contagio también puede producirse por contacto con animales infectados, mientras que una persona expuesta generalmente no transmite el virus antes de desarrollar síntomas.
Ante este escenario, las autoridades sanitarias recomiendan evitar los viajes no esenciales a las zonas afectadas, no tener contacto con personas enfermas ni manipular materiales posiblemente contaminados. Quienes regresen de regiones con transmisión activa y presenten fiebre, dolor muscular, vómitos o diarrea durante los siguientes 21 días deben buscar atención médica inmediata e informar sobre su antecedente de viaje.
David Kershenobich detalló que las medidas preventivas incluyen filtros sanitarios en aeropuertos internacionales, revisión de itinerarios y seguimiento epidemiológico a viajeros con antecedentes de exposición. En los casos que ameriten vigilancia, las autoridades pueden mantener contacto diario durante 21 días para identificar oportunamente cualquier síntoma y activar los protocolos correspondientes.
Por su parte, la presidenta Claudia Sheinbaum explicó que las recomendaciones sanitarias no representan una prohibición general de ingreso por nacionalidad. El gobierno federal busca identificar situaciones de riesgo a partir de los antecedentes de viaje y posible exposición, en coordinación con las autoridades internacionales.