Tras casi 21 años de los hechos denunciados, la periodista y el ex gobernador de Puebla expusieron sus posturas en una audiencia virtual que concluyó sin sentencia.
El ex gobernador de Puebla, Mario Marín Torres y la periodista Lydia Cacho, comparecieron el jueves 29 de octubre en una audiencia virtual ante la jueza federal María José Pech Sáenz, titular del Juzgado Cuarto de Distrito en Cancún, Quintana Roo. Durante la diligencia, la Fiscalía General de la República (FGR) y la representación legal de Cacho solicitaron imponer al ex mandatario la pena máxima de 12 años de prisión por su presunta responsabilidad en el delito de tortura, derivado de los hechos ocurridos en diciembre de 2005.
La periodista reiteró sus señalamientos contra Marín por su presunta intervención en la detención y las agresiones que denunció haber sufrido tras la publicación del libro Los demonios del Edén. Por su parte, la defensa del ex gobernador negó que existieran elementos suficientes para acreditar que ordenó actos de violencia física o psicológica contra Cacho, por lo que solicitó una sentencia absolutoria y la libertad de su representado.
La defensa de Lydia Cacho, representada por la abogada Araceli Andrade Tolama, sostuvo que las pruebas deben analizarse considerando el contexto en el que ocurrieron los hechos y las responsabilidades de quienes ejercían funciones de autoridad. En contraste, los representantes de Marín cuestionaron el valor probatorio de las grabaciones telefónicas relacionadas con el caso y rechazaron que estas acrediten su responsabilidad penal.
Al concluir la audiencia, la jueza informó que revisará los argumentos y las pruebas integradas en el expediente antes de emitir su determinación. La resolución podría ser condenatoria o absolutoria, mientras que la representación legal de Cacho señaló que existe un plazo de hasta 60 días para resolver, aunque todavía no se ha establecido una fecha definitiva para conocer el fallo.