El mandatario estadounidense afirmó que acordó con Benjamin Netanyahu poner fin a la asistencia económica y militar antes de que termine 2026. La medida podría modificar la cooperación estratégica entre ambos países, vigente desde hace décadas.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, informó este martes 3 de noviembre que su administración dejará de proporcionar aproximadamente cuatro mil millones de dólares anuales en asistencia a Israel a partir de finales de 2026. Durante una entrevista telefónica con el programa estadounidense Fox & Friends, el republicano sostuvo que el país de Medio Oriente cuenta con la capacidad económica suficiente para cubrir sus propias necesidades de defensa.
“Israel es un país muy próspero. No lo necesita” –expresó Trump al referirse al financiamiento estadounidense. Asimismo, indicó que la determinación fue conversada con el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu y que pese a la suspensión de los recursos, Washington podría continuar apoyando a su aliado mediante la venta de armamento.
El presidente también señaló que Netanyahu había mostrado disposición para reducir la dependencia de Israel respecto a la asistencia financiera estadounidense, en medio de las discusiones políticas que ha generado este respaldo dentro de Estados Unidos. No obstante, hasta el momento no se han dado a conocer los detalles de un acuerdo formal ni las condiciones específicas para aplicar la medida.
De acuerdo con el memorando de entendimiento firmado por ambos gobiernos en 2016, Estados Unidos comprometió 38 mil millones de dólares en asistencia militar para Israel durante el periodo 2019-2028, lo que equivale a un promedio de 3,800 millones de dólares por año, de los cuales 3,300 millones de dólares corresponden al financiamiento para adquirir aeronaves, municiones, armamento y otros equipos militares, principalmente de origen estadounidense. Los 500 millones restantes se destinan a programas de cooperación para la defensa antimisiles, entre ellos la Cúpula de Hierro (Iron Dome), un sistema que permite interceptar cohetes y proyectiles antes de que alcancen territorio israelí.
Estos recursos no representan una transferencia de dinero de libre disposición para el gobierno de Israel, sino que funcionan principalmente como financiamiento para adquirir productos y servicios militares estadounidenses. Su asignación también depende de las autorizaciones presupuestarias del Congreso de Estados Unidos.
La cooperación militar entre Washington y Tel Aviv ha sido fundamental para la seguridad israelí desde la creación de su Estado en 1948. Durante décadas, Estados Unidos se ha mantenido como uno de sus principales aliados internacionales y proveedores de tecnología militar, por lo que una reducción de la asistencia representaría un cambio significativo en su relación bilateral.
En caso de concretarse, Israel tendría que incrementar sus propios recursos destinados a la defensa, especialmente para mantener sus sistemas de protección y financiar la adquisición de armamento. La medida también podría modificar los mecanismos de cooperación entre ambos gobiernos, aunque no necesariamente significa una ruptura de su alianza militar.
El anuncio adquiere mayor relevancia por el contexto de tensión que atraviesa Medio Oriente, particularmente por el enfrentamiento de intereses entre Israel e Irán y los distintos conflictos armados en la región. En este escenario, los sistemas de defensa financiados mediante la cooperación estadounidense, como la Cúpula de Hierro, representan una herramienta importante para proteger a la población israelí de posibles ataques.
Por otra parte, la asistencia a Israel ha provocado diferencias dentro de la política estadounidense, donde distintos sectores han cuestionado el volumen de recursos públicos destinados a respaldar militarmente al gobierno israelí. Aunque Trump aseguró que Israel podrá seguir adquiriendo armamento estadounidense y recibir apoyo si lo necesita, todavía falta conocer cómo se implementaría la suspensión anticipada. Esto resulta especialmente relevante porque el compromiso de asistencia actual se extiende hasta 2028, por lo que cualquier modificación deberá considerar los acuerdos y las autorizaciones presupuestarias correspondientes.