
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, presentó oficialmente el prototipo de Olinia 1, el primer vehículo semiurbano 100% eléctrico desarrollado en el país, un proyecto que busca posicionar a México como una potencia en innovación tecnológica y movilidad sustentable.
Durante el anuncio, el Gobierno Federal informó que la producción de la unidad iniciará en el verano de 2027 y que tendrá un costo accesible para la población, con precios que partirán de los 150 mil pesos, dependiendo de su equipamiento. El vehículo contará con capacidad para seis pasajeros, una autonomía superior a los 100 kilómetros y tecnología desarrollada con talento mexicano.
La mandataria destacó que Olinia representa mucho más que un automóvil eléctrico: es la apuesta de México por construir una industria propia basada en el conocimiento, la innovación y la transferencia tecnológica, con el objetivo de alcanzar un 75 por ciento de integración nacional de componentes para el año 2030.
A un año del inicio de la administración estatal, el gobernador Alejandro Armenta Mier ha impulsado de manera decidida el desarrollo del Centro de Diseño del Automóvil Olinia, considerado uno de los 15 proyectos prioritarios que el Gobierno de Puebla desarrolla en coordinación con la Presidencia de la República.
Actualmente, más de cien científicos, ingenieros, tecnólogos e investigadores participan en el desarrollo del proyecto, fortaleciendo la soberanía tecnológica del país y consolidando a Puebla como un referente nacional en innovación, investigación aplicada y electromovilidad.
Aunque recientemente surgieron dudas sobre la ubicación definitiva de la planta de producción y ensamblaje, luego de que el Gobierno Federal anunciara la búsqueda de una alianza con empresas especializadas para fabricar el vehículo, el gobernador Alejandro Armenta dejó en claro que Puebla mantendrá su respaldo absoluto al proyecto y a las decisiones que tome la presidenta Claudia Sheinbaum.
El mandatario estatal señaló que su administración continuará trabajando de manera coordinada con la Federación, privilegiando los beneficios para el país y para Puebla por encima de cualquier protagonismo político.
Lejos de representar un retroceso, los ajustes anunciados en el esquema de fabricación abren nuevas oportunidades para fortalecer la viabilidad industrial y comercial de Olinia, permitiendo la incorporación de socios estratégicos que aceleren el desarrollo tecnológico del vehículo y garanticen su competitividad en el mercado.
Además, Puebla conserva uno de los componentes más importantes del proyecto: el Centro de Creación y Diseño, considerado el cerebro tecnológico de Olinia.
La entidad cuenta con ventajas competitivas que la convierten en una pieza fundamental para el éxito del automóvil eléctrico mexicano. Su amplia experiencia en la industria automotriz, la presencia de cadenas productivas consolidadas, la formación de talento especializado y su infraestructura industrial la posicionan como uno de los polos de innovación más importantes del país.
Los beneficios para Puebla son significativos. El proyecto impulsa la generación de empleos especializados, fortalece la investigación científica, fomenta la formación de nuevos ingenieros y tecnólogos, atrae inversión vinculada a la electromovilidad y coloca al estado en la vanguardia de las industrias sustentables.
El director técnico del proyecto, Rafael Garayoa, destacó que el desarrollo del prototipo fue posible gracias a una alianza entre científicos, ingenieros y tecnólogos de 22 estados del país, así como instituciones como el Instituto Politécnico Nacional, el Tecnológico Nacional de México y diversos centros públicos de investigación, con el respaldo de gobiernos estatales aliados, entre ellos Puebla.
Además, los responsables del proyecto adelantaron que próximamente será presentado Olinia Cargo, una versión diseñada para el transporte y distribución de mercancías, ampliando así el alcance del programa y sus oportunidades de crecimiento.
Con estos avances, Puebla se mantiene como una pieza clave en la construcción del primer automóvil eléctrico mexicano. Más allá de los ajustes operativos propios de un proyecto de esta magnitud, la entidad continúa consolidándose como un centro de innovación tecnológica que contribuye al desarrollo industrial, científico y económico del país.