
¿Aprender matemáticas básicas con pizzas? Dicen que la educación a través del juego es una de las mejores formas para desarrollar el conocimiento, y Daniela Victoria demuestra que incluso las matemáticas pueden tener un nuevo inicio para dejar atrás su fama de grises, pesadas y aburridas.
Es habitual escuchar que las matemáticas son una de las materias no tan queridas por muchos estudiantes, esencialmente porque se han consolidado como una ciencia con métodos que aparentan más tedio que dinamismo. Sin embargo, más allá de quedarse relegadas en el rincón de lo aburrido, Martha Daniela Victoria López, estudiante de Diseño Textil en la IBERO de Puebla, ideó una nueva forma de aprender jugando.
A provecho de su licenciatura, la jóven dio origen a “Pizzatikas: Una deliciosa aventura matemática”, un proyecto pedagógico que apela por el aprendizaje a través de actividades lúdicas y recreativas, como una forma más accesible para las infancias en estos rubros educativos.
En este sentido, a través de una entrevista por parte de la IBERO Puebla, realizada a la estudiante, Martha señaló que el proyecto emerge con el objetivo de complementar la educación básica de las niñas y niños a través del divertimento. Enfatizando que con estrategias como estas el aprendizaje se torna en algo dinámico y favorable para el desarrollo cognitivo.
Como parte del proyecto de Integración Textil, en el que la estudiante estructuró una investigación en torno a la relación de las infancias con el aprendizaje matemático, Daniela ideó un juego que utiliza como primer principio, el armado de una pizza.
Este material didáctico consiste en una serie de objetos e instrucciones que permiten de primera mano al docente a implementar ejercicios básicos de matemáticas a partir de la dinámica “Pizzatika”. El juego consiste en un tablero, ingredientes a base de textiles con los que se pueden realizar ejercicios de suma, resta, multiplicaciones y divisiones.
Esta propuesta no sólo hace más atractivo el aprendizaje y la enseñanza de las matemáticas, sino que también cumple con el propósito de ofrecer a niñas y niños una alternativa que además estimula sus sentidos. Esto puede ser más amigable en las dinámicas de comprensión, ya que estamos hablando de material didáctico que, aunque tal vez no huele ni se siente como pizza, puede despertar el hambre de la curiosidad gracias a sus posibilidades táctiles, visuales y cognitivas. ¿Qué te parece este proyecto?