
Si creciste escuchando que los lunes eran sagrados para la lucha libre en Puebla, prepárate porque el calendario acaba de recibir un nuevo rudo: los jueves.
La Arena Puebla está lista para regresar a una época que muchos aficionados apenas recuerdan y otros solo conocen por las historias de sus padres y abuelos. A partir del próximo 2 de julio, el histórico recinto volverá a tener dos funciones de lucha libre por semana, una tradición que desapareció desde mediados de los años noventa.
Sí, después de casi tres décadas, el llamado Templo del Dolor volverá a vibrar dos veces por semana.
La noticia fue confirmada por el Consejo Mundial de Lucha Libre (CMLL), que decidió poner a prueba el entusiasmo de la afición poblana con una serie de funciones especiales durante todo julio. Los jueves 2, 9, 16, 23 y 30 de julio se sumarán al tradicional lunes de lucha que durante años ha mantenido viva la pasión por el pancracio en la ciudad.
Hubo una época en la que la Arena Puebla no se conformaba con una sola función. Los veteranos recuerdan que el inmueble llegó a tener funciones los lunes y domingos. De acuerdo con relatos de los poblanos veteranos, algunos periodos incluso hubo veladas los sábados, convirtiendo al recinto en uno de los centros luchísticos más activos del país.
Sin embargo, la década de los noventa llegó con una llave que pocos pudieron esquivar: la crisis económica.
El famoso “Error de Diciembre” de 1994 golpeó con fuerza a México y también al entretenimiento. Con menos dinero en los bolsillos, las empresas comenzaron a reducir eventos para garantizar mejores entradas. La lucha libre no fue la excepción. Poco a poco desaparecieron las dobles funciones y el tradicional lunes terminó convirtiéndose en el único sobreviviente.
La apuesta del CMLL parece sencilla: comprobar si Puebla sigue teniendo hambre de lucha libre. Y todo indica que sí.
La Arena Puebla atraviesa uno de sus mejores momentos de asistencia en años recientes. Función tras función, las gradas muestran que el amor por los vuelos desde la tercera cuerda, las máscaras y las rivalidades legendarias sigue más vivo que nunca.
Cada boleto comprado, cada porra y cada asiento ocupado funcionarán como una especie de referéndum de las luchas. Si la respuesta es positiva, los jueves podrían quedarse mucho más tiempo del previsto.
La primera semana será especial. El lunes 29 de junio habrá función y apenas tres días después, el jueves 2 de julio, comenzará oficialmente esta nueva etapa.
Serán cinco oportunidades para que Puebla demuestre por qué sigue siendo una de las plazas más importantes de la lucha libre mexicana.
La Arena poblana ya sobrevivió a crisis económicas, cambios de generación, nuevas plataformas de entretenimiento y a una industria que ha tenido que reinventarse una y otra vez. Ahora busca recuperar una costumbre que parecía destinada únicamente a la nostalgia. Y quién sabe, tal vez julio de 2026 sea recordado como el mes en que los poblanos lograron que el Templo del Dolor volviera a rugir dos veces por semana.
Porque en Puebla, al parecer, una sola dosis de lucha libre ya no es suficiente.