
El pasado 7 de julio, el presentador Eduardo Feinmann, llevó a cabo una serie de declaraciones sembradas sobre un discurso de odio hacia la población mexicana. Esto a través de su programa en vivo “Alguien tiene que decirlo” cuya transmisión se lleva a cabo en Radio Mitre, en Buenos Aires.
“Detesto a los mexicanos, los detesto con mi alma. El ahorita ese se lo pueden meter por el horto. Detestables esos tipos, le tienen envidia a los argentinos, y no sólo en el fútbol, en todo, quieren ser como nosotros y no les da el pilé”
Las declaraciones se desarrollaron en medio de un diálogo con su co-locutor respecto a la victoria de Inglaterra sobre la Selección Mexicana. Sin embargo, estas palabras tomaron un rumbo que tanto aficionados, como medios y especialistas, consideraron bajo un discurso de odio y xenofobia.
En sus semblanzas se describe al periodista como un arduo defensor de los valores y la educación como la materia prima más importante de cualquier país. No obstante, este tipo de discursos parecen más bien retratar que cada palabra descrita en su perfil carece de coherencia, esencialmente cuando la narrativa que maneja tiende al odio.
Sin embargo, más allá de las críticas y la polémica alrededor del argentino, ha vuelto a los reflectores el vínculo que guarda con el empresario y dueño de TV Azteca, Ricardo Salinas Pliego, quien por sí mismo ya es conocido por sus deudas millonarias con el fisco y por sus discursos sociales en el entorno político y mediático.
Polémicas como llamar conformistas a las y los mexicanos que llevan salarios mínimos en una cotidianidad donde librar el arrendamiento ya es una victoria, así como ser una de las personas que mantiene el discurso de que “el pobre es pobre porque quiere” relegando las premisas estructurales, sociales y en materia de desigualdad a poco menos que una falta de voluntad para generar riqueza. Esto sin contar el sin fin de críticas endurecidas al gobierno en gestión, y a la cantidad de afrentas verbales que dirige hacia usuarios en redes sociales o eventos públicos, a través de términos que pasan del insulto al clasismo.
Recientemente, tras las palabras de Feinmann al aire, usuarios de redes sociales comenzaron a difundir una fotografía en la que se observa al presentador argentino junto al empresario, quien según información de “Sin Embargo” además construyó un con La Derecha Diario, dirigido por personalidades de extrema derecha.
Si bien esta relación no es nueva, sí conlleva cuestión importante alrededor de la construcción de esta oposición política encabezada por Salinas Pliego. Pues cuando Eduardo Feinmann aseveró que la derrota de Ecuador habría sido presuntamente provocada por cohesión del crimen organizado en México, narrativa a la que Salinas Pliego supuestamente le dio cabida y respaldo a través de sus redes sociales.
En este sentido, la relación entre ambas figuras no es coincidencia, pues no sólo mantienen un estrecho vínculo con ideologías políticas de la misma índole. Además Feinmann es un personaje que ha mantenido una inclinación notoria a la agenda política de Javier Milei, que a su vez se ha caracterizado por llevar su narrativa a través de discursos de odio en torno al sector LGBTI+, y al ala izquierda de la política de su país.
Incluso la Presidenta de México ya se ha pronunciado respecto a estos comentarios, a través de la conferencia matutina de este 8 de julio, destacando como esta alianza entre el argentino y el empresario mexicano resulta una clara aceptación por parte de uno de los líderes mexicanos más representativos de la llamada ultraderecha mexicana. “Lo interesante de esto no sólo es la indignante declaración de este personaje frente al pueblo de México, sino sus amistades” declaró Claudia Sheinbaum, destacando que si existe un vínculo, entonces es posible que las personas afines a personas como Feinmann también compartan el mismo discurso.