
“No vean TV Azteca”, fueron las palabras que compartió la presidenta a través de la conferencia matutina del pasado 25 de mayo. Cuestionando la ética del medio al difundir presunta información falsa y usualmente cargada contra la administración gubernamental actual.
Aunado a estos comentarios, Sheinbuam recalcó que la televisora se ha encargado de presuntamente difundir mentiras y dedicar parte de su programación a constituir una ofensiva mediática contra el Gobierno Federal. Esto en un contexto donde la televisora vincula directamente a la administración gubernamental con agrupaciones criminales. Clasificándolos de Narcogobierno.
Ante este escenario, TV Azteca lanzó un comunicado a través de sus redes oficiales en el que la empresa de Grupo Salinas. Añadiendo que no es la primera vez que este régimen en particular intenta boicotear al medio y calificando estas declaraciones como “un intento evidente de censura y una agresión directa a la libertad de expresión y de prensa”.
No obstante, en la conferencia del 26 de mayo, la mandataria nacional indicó que sus declaraciones no eran una censura, sino una opinión. “Ayer dijeron todo lo que quisieron decir en todos sus programas de televisión” aseguró Claudia Sheinbaum, argumentando que no está ejerciendo el poder del Estado para censurar a la televisora, contrastando con regímenes anteriores a la 4T.
Aún si estas declaraciones provinieron desde una perspectiva meramente personal, vale la pena destacar el peso que tienen las palabras cuando uno se posiciona como una figura pública en los diferentes ámbitos que conforman el espacio social, político y cultural. Si bien no se está ejerciendo poder directamente sobre el medio para evitar la difusión de contenidos de crítica, la opinión pública si lo tiene sobre el criterio de las personas.
Sin embargo, la cabecilla del Grupo empresarial, Salinas Pliego aún prevalece como parte del debate público, pues si bien las declaraciones de la mandataria fueron contundentes y directas, la empresa aún enfrenta fantasmas detrás de su defensa por la libertad de expresión.
Además, sumado a sus exigencias hacia el Gobierno de Puebla, quien acusó formalmente a Ricardo Salinas Pliego y Grupo Salinas por utilizar a TV Azteca como un medio para ejercer extorsión mediática a la administración estatal, tras negarse a otorgar contratos públicos con más de un millón de pesos en valor.
En este sentido, si bien la opinión de la mandataria nacional, puede tener implicaciones en el criterio público ¿Hasta qué punto se puede asegurar que el medio de Grupo Salinas no incursiona en un manejo poco veraz de la información? Pues incluso opiniones a través de redes sociales comparten momentos como el famoso caso del “Chupacabras”, caso en el que Javier Alatorre brindó una gran atención, y la televisora incluso proporcionó gran cobertura a dicha historia.
Así mismo se encuentra el caso Paulette, donde a pesar de una presunta cobertura de gran amplitud, el cuerpo de la menor fue hallado sin vida en su habitación, esto sumado al tratamiento del tema, más enfocado al escándalo.