
Más allá de la emoción, las historias y el escenario sumamente entusiasmante de esta edición mundialista, la polémica de la FIFA respecto a su credibilidad como organizadora de este torneo internacional permanece sobre la mesa como una de las tantas controversias que se han desarrollado al interior de la Federación.
A lo largo del desarrollo del torneo, el escrutinio público ha puesto en duda la confiabilidad de la FIFA pues, diversas inquietudes la rodean junto a su actual presidente, Gianni Infantino, supuestamente por favorecer de manera indirecta a la selección Argentina.
Ante este escenario, tanto aficionados como selecciones han cuestionado ampliamente la organización del Mundial 2026 por irregularidades en el arbitraje, así como acciones que han sembrado el desacuerdo, como la suspensión de la tarjeta roja al delantero estadounidense Folarin Balogun, que en suma provocó reclamos por parte de la Federación Belga y la UEFA.
Incluso figuras como Javier Tebas, presidente de la liga española de fútbol ha lanzado fuertes críticas contra Infantino, quien es señalado como una de las piezas detrás de este deterioro a la credibilidad del organismo internacional a través de decisiones supuestamente arbitrarias que terminan diezmando la confianza de cada elemento que integra el deporte, desde la afición, hasta los jugadores.
A ello se suman señalamientos como el de Jürgen Klopp, quien además asocia estas injerencias como parte de una inclinación, sino política, cuando menos de negocios, entre el Presidente de la FIFA y el Presidente Donald Trump.
La lista de figuras europeas comenzó a crecer desde el caso Balogun, y se ha mantenido desde la afición internacional con miras en las victorias de la Selección Argentina, tal como fue el caso de Egipto.
El caso del viejo continente, ha desembocado en la redacción de una carta con más de 30 legisladores europeos que apelan a las distintas asociaciones europeas del balompié para impulsar al Comité de ética de la FIFA para investigar las acciones de Infantino, y las posibles injerencias externas al torneo, que vulneran la neutralidad política de la Federación futbolística.