
México llegará a la mayor presión demográfica en 2034 ya que contará con más personas de 60 años que menores de 12 años, con 16.8% frente a 16.2% de acuerdo con las proyecciones del Programa Nacional de Población 2026-2030.
Este análisis informó que esto se debe a que las recientes generaciones se alejan cada vez más de la maternidad. En 2018 y 2023 las mujeres del país de 15 a 29 años que no tuvieron hijos pasaron de 30 a 41.3%, mientras que durante el mismo periodo el deseo de no concebir aumentó en un 50.1%; lo que significa que la tasa de fecundidad retrocedió.
El informe atribuye esto a la libertad de decisión que la mujer tiene en la actualidad. Sostiene que el empoderamiento y la transformación de roles de género “favorecieron cambios en la organización social y familiar”.
Otro ejemplo de esta decisión se encuentra en las mujeres entre 25 y 29 años en la actualidad, pues el porcentaje de quienes no quieren concebir pasó de 43 a 52.9% en cinco años. Por otro lado, los jóvenes de 20 a 24 años subió de 27.9% a 39.6%, mientras que en grupos de adolescentes de entre 15 y 19 años, pasó de 202.4% a 32.5% de acuerdo con la Encuesta Nacional de la Dinámica Demográfica del Inegi.
En general, la tasa de embarazos a nivel nacional pasó de 2.21 hijos por mujer en 2014 a 2.07 en 2018 y a 1.06 en 2023, por debajo del nivel de remplazo poblacional de 2.1 hijos.
Pero… ¿a qué se debe esta decisión? Este informe revela que en la decisión de postergación o rechazo del embarazo influyen muchas otras decisiones como la precariedad de empleos, falta de vivienda, la ausencia de cuidados y la desigualdad de acceso a servicios.