
A sus 11 años, Gustavo Adrián Pineda, un estudiante Zapoteca de quinto grado de primaria, encontró en las matemáticas su pasión, los números, un talento que lo llevó a una competencia en Jalisco, donde compitió contra 56 estudiantes en la Olimpiada Nacional de Matemáticas quedando en primer lugar, llevándose a su natal Juchitán, Oaxaca, la medalla de oro.
Sin embargo, este no es el primer reconocimiento que el niño se gana, en 2025, la Escuela Primaria Simone de Beauvoir, en donde se encuentra estudiando, lo reconoció públicamente tras ganar la medalla de plata en el selectivo regional de la disciplina de ajedrez de los juegos CONADE, obteniendo su pase al certamen estatal celebrado en el estado de donde es originario.
Tres veces a la semana es lo que Gustavo dedica de su vida a la resolución de ejercicios matemáticos de alta dificultad.
De acuerdo con su profesor en la materia, Alfredo Jiménez, el don que tiene el menor es único y asegura que será aprovechado al máximo para explotar su talento.
A pesar de su capacidad para comprender las matemáticas, Gustavo es un niño como cualquier otro, al que le gusta jugar y pasar tiempo con sus amigos, “no es un niño enfocado nada mas al estudio” asegura Ernesto Pineda, padre del menor.
Mientras avanza en su educación, el pequeño busca continuar preparándose para nuevos retos.
La historia de Gustavo es un faro de esperanza y orgullo para todo México, una muestra palpable de que el talento infantil mexicano es un tesoro invaluable que, con apoyo y dedicación, puede alcanzar horizontes inimaginables. Su camino apenas comienza, y con cada nuevo reto, se revela el brillo inconfundible de una mente que llevará a México a lo más alto.