
Después de años de ausencia, el balón volverá a elevarse sobre la duela poblana. La espera terminó y el regreso del baloncesto profesional ya tiene fecha, rivales y hasta una nueva figura que promete encender a la afición.
Los Lobos Puebla ya conocen el camino que recorrerán en su debut dentro de la temporada 2026 de la Liga Nacional de Baloncesto Profesional (LNBP), un proyecto que no sólo representa el nacimiento de un nuevo equipo, sino también el regreso de una plaza con tradición deportiva que durante años soñó con volver a tener representación en la máxima categoría del basquetbol mexicano.
La aventura comenzará el 23 y 24 de julio, cuando el Gimnasio Miguel Hidalgo reciba la serie inaugural frente a Soles de Mexicali, una de las franquicias históricas de la liga y un rival que pondrá a prueba desde el primer minuto las aspiraciones del conjunto poblano. Pero ese será apenas el inicio.
Si alguien pensaba que Lobos tendría un camino sencillo en su primera temporada, el calendario dice exactamente lo contrario.
Durante la campaña enfrentará a organizaciones acostumbradas a pelear campeonatos como Fuerza Regia Monterrey, considerado uno de los equipos más exitosos de la historia reciente de la LNBP gracias a sus múltiples campeonatos nacionales; Diablos Rojos del México, vigente campeón del circuito y una de las franquicias con mayor poder económico; además de escuadras protagonistas como Astros de Jalisco, Dorados de Chihuahua, Mineros de Zacatecas, Correcaminos UAT y El Calor de Cancún.
Cada serie representará una prueba para una franquicia que buscará demostrar que su regreso no es pasajero, sino el comienzo de un proyecto competitivo.
Para afrontar ese reto, Lobos Puebla no tardó en mover sus piezas y la apuesta tiene nombre: Cecil Williams, un alero estadounidense cuya trayectoria habla por sí sola.
Con casi dos metros de estatura, Williams llega después de construir una carrera internacional en ligas de Francia, Portugal, Polonia, Turquía, Grecia y Rumania, además de disputar la Basketball Champions League, uno de los torneos de clubes más importantes de Europa.
En 2023 formó parte de Fuerza Regia, equipo con el que conquistó el campeonato de la LNBP, mientras que en 2024 defendió los colores de Diablos Rojos del México, por lo que conoce perfectamente el nivel de la liga a la que ahora llega como uno de los referentes ofensivos de Lobos Puebla.
Los especialistas destacan su capacidad para anotar desde el perímetro, atacar el aro, generar juego y adaptarse a distintas posiciones ofensivas, cualidades que lo convierten en un jugador capaz de cambiar el rumbo de un partido.
El regreso de Lobos Puebla representa algo más profundo que la incorporación de una franquicia al calendario. Significa que miles de aficionados poblanos volverán a tener un equipo al que apoyar, un recinto donde reunirse y una ilusión deportiva que durante años permaneció en pausa.
Ahora la incógnita será si Lobos logra transformar esa ilusión en victorias, lo que es un hecho es que el rugido está de regreso y Puebla volverá a formar parte del mapa del Constante protagonista en playoffs.