El 12 de agosto de 2026, Ricardo Verduzco Bernal fue detenido por autoridades federales de Estados Unidos tras hallársele 11 kilos de fentanilo puro en un hotel del condado de Salt Lake. Este 26 de agosto, el exfuncionario deberá comparecer ante la corte federal de esa ciudad.
Antes de su captura, Verduzco se desempeñó como director del Deporte en Guasave y ocupó un cargo administrativo en el Instituto Sinaloense de Cultura Física y Deporte (ISDE) durante la gestión del gobernador Rubén Rocha Moya. Incluso, ambos abanderaron juntos a la delegación de atletas para los Juegos Nacionales CONADE 2023. Información de las autoridades estadounidenses vincula a Verduzco Bernal con una red de narcotráfico a gran escala, por lo que será juzgado en el Tribunal Federal Orrin G. Hatch.
Casi en paralelo, análisis forenses identificaron el cuerpo de Carlos Alberto Beltrán, exasesor político de Rocha Moya y exoficial mayor del Ayuntamiento de Los Cabos, Baja California Sur. Su cadáver fue localizado el 13 de julio en un camino de la colonia La Ballena, un mes antes de su identificación oficial.
Beltrán había sido reportado como desaparecido desde el 6 de junio, días después de la difusión de supuestas “narcomantas” que lo vinculaban con la facción de “Los Chapitos”. Esas amenazas habrían motivado su renuncia como oficial mayor el 25 de mayo de este año.
Aunque ninguno de los dos exfuncionarios pertenecía al círculo cercano de Rocha Moya, estas acusaciones por nexos con el crimen organizado suman una nueva polémica al historial del mandatario estatal, quien ya arrastra señalamientos previos por parte de agencias estadounidenses.
El funcionario se encuentra bajo investigación de la Fiscalía General de la República y autoridades estadounidenses; Morena se deslindo de sus acciones de retorno a la gestión estatal, y con las elecciones estatales de 2027 en el horizonte, estos hallazgos y sospechas amenazan con oscurecer definitivamente el futuro político del gobernador y de su grupo político.
EMILIANO RUIZ