La pelota tarasca, deporte, cultura y las personas mayores se encontrarán esta semana en Puebla, donde 57 equipos y alrededor de 350 jugadores de distintas partes del país competirán en una disciplina que, además de exigir habilidad y condición física, mantiene vivo un vínculo con los juegos tradicionales de México.
Durante la Mañanera de Puebla de este lunes 7 de septiembre, la secretaria de Deporte y Juventud, Gabriela “La Bonita” Sánchez, anunció que la entidad será sede del XV Torneo Nacional de Pelota Tarasca, que se desarrollará del 8 al 11 de septiembre en el Velódromo Salomón Jauli Dávila.
El encuentro tendrá competencias en las ramas femenil y varonil para participantes de 50 años en adelante, en jornadas programadas de 08:00 a 18:00 horas. Además, el acceso será gratuito, por lo que poblanos y visitantes podrán conocer de cerca una práctica poco habitual en los grandes escaparates deportivos.
Alejandro Armenta abre espacio a un deporte que también conserva historia
El torneo se integra a la política de impulso deportivo que ha promovido el gobernador Alejandro Armenta Mier, pero en esta ocasión incorpora un componente particular: dar visibilidad a deportistas mayores y, al mismo tiempo, preservar una manifestación de profundas raíces culturales.
No se trata únicamente de competir. La pelota tarasca forma parte de una tradición vinculada con los antiguos juegos de pelota de Mesoamérica. El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) señala que al momento se han localizado más de 1,500 canchas de juego de pelota en territorio Mesoamericano, evidencia de la relevancia que estas prácticas alcanzaron entre las culturas de ese entonces.
La pelota tarasca, específicamente, se desarrolló tradicionalmente en regiones de Michoacán, Guerrero y el Estado de México. Documentos de la CONADE señalan que existen evidencias en el occidente de México relacionadas con juegos de pelota a mano desde la época prehispánica y que su permanencia ha estado ligada a la transmisión familiar y comunitaria.
Así, traer un torneo nacional de esta disciplina a Puebla permite que la promoción deportiva vaya acompañada de otro objetivo: mantener vivas prácticas que forman parte de la identidad y memoria cultural del país.
El deporte no tiene edad
La competencia tiene otro elemento que la distingue: el protagonismo de las personas mayores de 50 años, un sector que no siempre ocupa el centro de los grandes encuentros deportivos.
El propio INAPAM considera a la pelota tarasca entre sus opciones de actividad física y destaca que su práctica favorece la movilidad, velocidad de reacción, coordinación y convivencia, además de permitir que las personas mayores participen como transmisoras de tradiciones hacia las nuevas generaciones.
Puebla, además, ya tiene historia en este terreno. En 2012, la entidad fue sede de los Juegos Nacionales Deportivos y Culturales de las Personas Adultas Mayores del INAPAM, donde la pelota tarasca estuvo incluida entre las disciplinas y participaron casi 4 mil adultos mayores provenientes de prácticamente todo el país.
Ahora, bajo la administración de Alejandro Armenta, Puebla vuelve a abrir sus instalaciones a esta disciplina, esta vez mediante un torneo que reunirá representaciones de Chihuahua, Ciudad de México, Nuevo León, Hidalgo, Coahuila, Tamaulipas, Tlaxcala, Veracruz y Puebla.
La representación poblana tendrá un peso importante dentro del torneo. De los 57 equipos anunciados, 20 serán de Puebla: cuatro llegarán desde Acatzingo, cuatro representarán a Tehuacán y otros 12 serán de Puebla capital.
Con la realización del XV Torneo Nacional de Pelota Tarasca, el gobierno encabezado por Alejandro Armenta Mier, a través de la Secretaría de Deporte y Juventud, suma un encuentro que no sólo coloca a Puebla como anfitrión de una competencia nacional, sino que abre reflectores a deportistas mayores y a una práctica tradicional que ha conseguido sobrevivir generación tras generación.
ANDREA QUINTERO