
Mientras el balón sigue rodando en la Copa del Mundo 2026, otro marcador continúa creciendo fuera de las canchas: el económico. El torneo no solo ha llenado estadios y Fan Fest, también ha impulsado el turismo, el comercio y los servicios en distintas regiones del país, con visitantes que decidieron extender sus vacaciones para conocer más allá de las ciudades sede.
De acuerdo con Octavio de la Torre, presidente de la Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio, Servicios y Turismo (CONCANACO SERVYTUR), el Mundial está generando un impacto económico que supera las expectativas iniciales, al beneficiar no solo a los destinos anfitriones, sino también a estados que tradicionalmente no figuraban dentro de la ruta principal del torneo.
En entrevista con Milenio, el dirigente empresarial explicó que, aunque la mayor parte del gasto continúa concentrándose en sectores como alimentos, bebidas, hospedaje y transporte, existe un fenómeno que ha llamado la atención: numerosos turistas extranjeros han decidido permanecer más tiempo en México para recorrer otros destinos turísticos.
Según relató, hay testimonios de visitantes internacionales que, después de acompañar a sus selecciones nacionales durante los partidos, aprovecharon su estancia para conocer entidades como Oaxaca, Chiapas, Veracruz, Sonora, Tlaxcala y el Estado de México, ampliando así el beneficio económico hacia otras regiones del país.
Este comportamiento, explicó, demuestra que el Mundial no solo atrajo aficionados interesados en asistir a los encuentros deportivos, sino también viajeros que encontraron en México una oportunidad para descubrir nuevos destinos, consumir productos locales y fortalecer la actividad turística en diferentes estados.
Las experiencias compartidas por estos visitantes, agregó, han sido mayoritariamente positivas. De acuerdo con los testimonios recopilados por la organización empresarial, muchos destacan la hospitalidad con la que fueron recibidos, la calidez de la población y la experiencia vivida durante su recorrido por territorio mexicano.
Para la CONCANACO SERVYTUR, este reconocimiento también refleja el esfuerzo realizado por miles de comerciantes, prestadores de servicios, restauranteros, hoteleros y ciudadanos que han contribuido a ofrecer una buena imagen del país ante el mundo.
Octavio de la Torre aseguró que México ha demostrado nuevamente su capacidad para enfrentar grandes retos y convertirlos en oportunidades.
“México es resiliente”, afirmó, al señalar que el país continúa realizando esfuerzos para fortalecer las condiciones que permitan a los turistas sentirse seguros y motivados a visitar más regiones, incluso después de concluir el campeonato.
Aunque el Mundial aún no termina y las cifras finales continúan actualizándose, la organización estima que, hasta esta semana, la derrama económica nacional ya se ubica entre 45 mil y 50 mil millones de pesos. Ese monto contempla el gasto realizado por turistas nacionales e internacionales en hospedaje, transporte, restaurantes, bebidas, alimentos, compras, artículos deportivos y diversos servicios vinculados con la celebración mundialista.
Además del consumo directo generado durante el torneo, el presidente de la CONCANACO destacó que existe otra inversión cuyo beneficio permanecerá en el país durante muchos años: la infraestructura desarrollada para recibir el evento, la cual continuará fortaleciendo la actividad económica y turística una vez concluya la competencia.
Otro indicador del entusiasmo que vive el país se refleja en la venta de productos oficiales. De acuerdo con cifras difundidas por la FIFA y retomadas por ESPN, la camiseta de la Selección Mexicana se convirtió en la más vendida del Mundial 2026, superando incluso a representativos como Argentina y España. Sin embargo, conforme avanza el torneo, el mercado continúa moviéndose con fuerza, ya que los aficionados también están adquiriendo playeras de las selecciones que siguen en competencia, generando una nueva fuente de ingresos para el comercio deportivo.
Para el sector empresarial, el balance hasta ahora confirma que el Mundial está dejando beneficios mucho más amplios de los previstos inicialmente. Más allá de los partidos, el torneo ha impulsado el consumo, fortalecido la actividad comercial y proyectado una imagen positiva de México ante millones de visitantes.
Con la euforia mundialista aún presente y varios encuentros por disputarse, la expectativa es que la derrama económica continúe creciendo en los próximos días, consolidando a esta Copa del Mundo como uno de los eventos con mayor impacto para la economía y el turismo nacional.