Las lluvias todavía no dan tregua en Puebla y mientras septiembre entra en una de sus etapas de mayor vigilancia meteorológica, el gobierno del estado encabezado por Alejandro Armenta Mier, reforzó su estrategia preventiva en las regiones donde las precipitaciones pueden convertirse en inundaciones, deslaves o desbordamientos.
La respuesta no comenzó esta semana. Desde el 7 de septiembre, el gobierno de Puebla informó que ya se encontraban habilitados 106 refugios temporales distribuidos en 43 municipios, preparados para recibir a familias en caso de que una emergencia obligue a evacuar sus viviendas. La medida forma parte de un operativo que mantiene bajo atención a 57 municipios con peligro alto o muy alto de inundación, donde viven alrededor de 2.7 millones de personas.
Hace diez días el pasado, 17 de septiembre, la administración de Alejandro Armenta anunció nuevas acciones ante el pronóstico de lluvias fuertes para las siguientes 48 horas, principalmente en las sierras Norte, Nororiental y Negra, donde también se prevén actividad eléctrica, rachas intensas de viento y posible caída de granizo.
La prevención no se limita a tener espacios disponibles para una posible evacuación. El gobierno estatal reportó desazolve de alcantarillas, recuperación de cauces y vasos reguladores, monitoreo permanente y maquinaria distribuida en diferentes puntos de la entidad para reaccionar ante contingencias.
Uno de los puntos bajo observación es el perímetro suroriente de la Malinche, debido a que los escurrimientos pueden generar afectaciones en Puebla capital. El gobernador instruyó al coordinador de gabinete, José Luis García Parra, a recorrer la zona junto con autoridades estatales y municipales de Protección Civil. También se realizan trabajos en áreas de La resurrección, Canoa y el norte de la ciudad. La vigilancia se extiende a Ciudad Serdán, donde se reportaron labores de dragado, así como a la cañada que desciende de la zona del Izta-Popo y cuyos escurrimientos pueden alcanzar municipios como Izúcar de Matamoros, Santa Isabel Cholula y Huaquechula.
Desde el anuncio realizado esta semana, las autoridades estatales señalaron a septiembre y octubre como meses que requerirían especial atención por la temporada de lluvias. De los 57 municipios identificados con riesgo elevado de inundaciones, 16 fueron clasificados con peligro muy alto y 41 con peligro alto. Entre los primeros aparecen Libres, Nopalucan, San Salvador el Seco, Venustiano Carranza, Oriental, Tepeyahualco y Guadalupe Victoria; mientras que en el segundo grupo están Puebla capital, Cuautlancingo, Xicotepec, Cuetzalan del Progreso y Coronango, entre otros municipios. Estos refugios, forman parte de la estrategia preventiva que ahora se complementa con recorridos, desazolve, maquinaria y monitoreo meteorológico. Con las lluvias todavía presentes, la estrategia pone el foco en algo fundamental en Protección Civil: no esperar a que el agua llegue para comenzar a reaccionar.
ANDREA QUINTERO