El proyecto, ubicado en el Parque Bicentenario, busca colocar a Puebla a la vanguardia en protección animal con espacios para atención veterinaria, rehabilitación y reinserción de especies maltratadas. La obra podría quedar concluida en las próximas tres semanas.
ANDREA QUINTERO
Puebla avanza en una apuesta poco común en América Latina: contar con un espacio especializado para rehabilitar, atender y reinsertar animales víctimas de maltrato.
Este jueves 1 de octubre, el gobernador Alejandro Armenta Mier supervisó los trabajos de la Célula de Bienestar Animal, ubicada en el Parque Bicentenario, donde la obra registra un avance general de 88% y se prevé que quede concluida en aproximadamente tres semanas.
El complejo no estará pensado únicamente para perros y gatos, contempla diferentes áreas para la atención de especies pequeñas, bovinos y aves de corral, además de clínicas veterinarias, espacios de manejo y rehabilitación, área de picadero, instalaciones forenses veterinarias y obra exterior.
De acuerdo con el reporte presentado durante el recorrido, el edificio administrativo registra 98.5% de avance y se encuentra prácticamente en detalles finales. El área destinada a perros, la de mayor tamaño, alcanza 80%; el edificio para gatos y especies pequeñas, 88%; mientras que los espacios para bovinos y aves presentan avances de 35% y 20%, respectivamente.
La diferencia del proyecto, destacó el gobierno de Puebla, está en que no se limitará al resguardo de animales. La intención es crear un modelo integral que permita recuperarlos física y conductualmente para posteriormente buscar su reinserción, particularmente en casos de maltrato o abandono. Durante la supervisión, Armenta señaló que este proyecto refleja una visión de humanismo y bioética que también ha sido impulsada desde el gobierno de México.
“Lo que han logrado hoy es que los seres sintientes se consideren sujetos de derecho” –expresó el mandatario al hablar de la evolución de las leyes y reformas encaminadas a fortalecer la protección animal. El gobernador recordó además el trabajo legislativo realizado desde el Senado para incorporar la protección de la vida y del medio ambiente al marco constitucional, un debate que, explicó, se prolongó durante varios años. “Yo les aseguro que el planeta tiene vida” –sostuvo.
En paralelo a la construcción del centro, el estado trabaja en propuestas para fortalecer su propia legislación en materia de bienestar animal y para aportar criterios poblanos a la discusión nacional. Entre los planteamientos está avanzar hacia el reconocimiento de los animales como seres sintientes sujetos de protección jurídica, además de establecer mecanismos más claros para prevenir, sancionar y atender casos de maltrato. Armenta subrayó que, independientemente de los tiempos legislativos, su administración ya trabaja bajo una concepción de respeto a todas las formas de vida. “Nosotros sí tenemos una concepción bioética” –afirmó.
Con la Célula de Bienestar Animal, Puebla busca pasar de la protección escrita en las leyes a infraestructura concreta, con un modelo que atienda desde la emergencia hasta la recuperación de los animales y que podría convertirse en referente más allá del estado.