Este martes, la presidenta Claudia Sheinbaum presentó su Segundo Informe de Gobierno a 23 meses de iniciar su gestión al frente del Ejecutivo Federal. Ante cerca de 300 invitados reunidos en el Patio de Honor de Palacio Nacional, la mandataria expuso sus avances en ejes fundamentales: economía, seguridad, bienestar, salud y educación.
Entre los asistentes destacaron miembros del gabinete presidencial como Rommel Pacheco, director general de la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte (CONADE) y Alicia Bárcena, de la Secretaria de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat). También participaron líderes de la coalición que traza el rumbo de la Cuarta Transformación, como la presidenta nacional de Morena, Ariadna Montiel y Karen Castrejón, dirigente del Partido Verde Ecologista de México (PVEM), además de diversas figuras académicas y empresariales.
Sin embargo, más allá del quórum general, la composición de la primera fila cobró un protagonismo inocultable: en la política, el acomodo de los asientos también construye un discurso. ¿Quiénes fueron los personajes que atestiguaron este informe desde las butacas principales?
Poderes de la República
Gobernadores Estatales
Gabinete de Seguridad
Familia
De este modo, el Segundo Informe de Gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum mantuvo una distribución aparentemente estratégica posicionando a los asistentes de la primera fila en cuatro sectores clave que podrían dar más detalles sobre el posible discurso visual que la mandataria reflejó en el evento.
Por un lado, la presencia de los titulares de los otros dos Poderes de la Unión ratifica la postura presidencial y refleja que la conducción del país no recae en una sola persona. En el centro, aunque el acomodo de los mandatarios estatales siguió un orden alfabético institucional, este terminó proyectando la amplia presencia territorial de Morena, sin eclipsar a dos de los bastiones más firmes de la oposición liderados por Manolo Jiménez y Tere Jiménez. Finalmente, la ubicación estratégica del Gabinete de Seguridad subraya que la seguridad nacional se mantiene como una de las máximas prioridades en la agenda de Claudia Sheinbaum.
No obstante, la presencia de su madre y esposo incorporó a la primera fila un componente personal dentro de un acto eminentemente político. En el caso de Annie Pardo, su lugar adquiere además un significado particular por la trayectoria científica que comparte con su hija: Sheinbaum ha reconocido públicamente la carrera de su madre y su papel como una de las mujeres que abrieron camino dentro de la ciencia mexicana.
A su lado estuvo Jesús María Tarriba Unger, esposo de la mandataria y también formado como físico en la UNAM, aunque con una trayectoria profesional desarrollada principalmente en el ámbito financiero. Ambos representan, desde planos distintos, el círculo familiar más cercano de la presidenta.
Por tanto, la presencia de su madre permite además una lectura vinculada con uno de los rasgos que Sheinbaum ha buscado imprimir a su administración: su formación científica y la apuesta gubernamental por el desarrollo tecnológico y la innovación, aunque dicha relación debe entenderse como parte de la narrativa del evento y no como un mensaje expresamente establecido por Presidencia.
¿Quiénes brillaron por su ausencia?
El evento nos dejó un mapa político bien definido. La primera fila fue para el círculo de hierro donde se avistaron figuras claves para la agenda de Claudia Sheinbaum. Pero lo verdaderamente interesante pasó atrás. ¿Quiénes terminaron al fondo? Personajes de peso como Luisa María Alcalde, Jesús Ramírez Cuevas, e incluso gobernadores como Alfonso Durazo o Mara Lezama, enviados a las filas del fondo, compartiendo espacio con la dirigencia de Morena y del Partido Verde.
Pero ¿Quiénes fueron los que brillaron por su ausencia? Si comparamos con el informe anterior, las sillas vacías de este año gritan un posible mensaje de relevo y de reacomodo definitivo de fuerzas. Figuras clave del morenismo como Gerardo Fernández Noroña, Adán Augusto López y Andrés Manuel “Andy” López Beltrán pasaron de la primera línea al exilio de la foto oficial. A ellos se sumó el sinaloense Rubén Rocha Moya, cuya ausencia retumbó en medio de las indagatorias abiertas de la FGR. Asimismo, en el espectro opositor, Maru Campos se consolidó como la única mandataria ausente. Su inasistencia terminó por implicar un rompimiento político con la actual gestión Federal tras el escándalo por la presencia de agentes de la CIA en la Sierra del Pinal.
¿Intención premeditada o meras coincidencias? En Palacio Nacional los espacios no se asignan al azar, desde la primera hasta la última butaca, así como el silencio de los no presentes puede ser un punto de concepción de posibles estrategias, narrativas y tensiones políticas se llegan a dibujar en algo tan sencillo como un asiento vacío.
EMILIANO RUIZ