Pete Helseth, secretario de Defensa de Estados Unidos hizo pública esta decisión del Pentágono que se ha convertido en un tema de conversación a nivel internacional.
EMILIANO RUIZ
No, no regresamos a la edad media… ¿o si? A través de una entrevista en el programa “Real America’s Voice”, Helseth, secretario de Defensa de Estados Unidos, hizo pública la deliberación del Pentágono de transmitir en vivo la ejecución del ex militar, Nidal Malik Hasan, quien fue sentenciado a muerte por fusilamiento por un pelotón militar. “Nos aseguramos de que sea pública para que la gente entienda que estos actos tienen consecuencias graves” —sentenció Helseth. De este modo, este suceso se consolida como la primera ejecución pública de un individuo casi un siglo después de la Segunda Guerra Mundial.
La ejecución está programada para transmitirse en vivo el próximo 3 de diciembre de este 2026. No obstante, este anuncio fue altamente criticado por miembros del senado, así como por el mismo cuerpo episcopal de los Estados Unidos. Incluso, Alonzo Lunsford, ex sargento del ejército estadounidense y sobreviviente del tiroteo realizado por Nidal Malik, cuestionó esta decisión, a pesar de estar a favor de la ejecución, argumentando que no es algo que deba mostrarse sin censura para todo el público.
Ante las declaraciones de Pete Helseth, la Organización de las Naciones Unidas, a través del alto comisionado, Volker Türk, también hizo pública su postura este viernes 9 de octubre, catalogando la decisión del Pentágono como un acto de tortura, señalando que transmitir en directo una ejecución transgrede la prohibición absoluta de esta práctica, recordando que este límite está plasmado en el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos y se extiende a las ejecuciones públicas. De este modo, Türk indicó que no sólo este acto sería considerado como arbitrario, sino como una violación del derecho a la vida. En este sentido, el artículo siete de la tercera sección de este pacto internacional señala que “nadie será sometido a torturas ni a penas o tratos crueles, inhumanos o degradantes”.
Nidal Malik Hasan es un ex comandante y médico psiquiatra que formó parte del ejército estadounidense. Sin embargo, pese a su integración al cuerpo médico de las fuerzas armadas, en noviembre de 2009 Malik llevó a cabo un ataque masivo en el Centro de Preparación de Soldados en la base militar de Fort Hood en Texas, dedicado principalmente a la atención médica de militares previa a su despliegue. Fue en ese lugar que comenzó a disparar, sin objetivos establecidos, a las personas dentro del edificio. Tras su captura el número de víctimas ascendió a 13 personas fallecidas y más de 30 heridas. Posteriormente Malik Hasan se declaró abiertamente culpable de los hechos anunciando supuestamente su lealtad hacia la facción talibana, en el marco de los conflictos de Estados Unidos durante su ocupación en Afganistán. Tras la deliberación de un jurado compuesto por 13 oficiales militares de alto rango, finalmente se dictó la pena de muerte para el exc omandante.