La Catrina, sin duda es una de los símbolos mexicanos más reconocidos a nivel internacional. Pero al interior del país sólo existe una única y exclusiva feria dedicada a ella.
EMILIANO RUIZ
A 15 años de su primera edición, la tradicional Feria de la Catrina de Capula se consolida como una de las celebraciones artesanales más importantes de Michoacán, registrando un crecimiento impulsado desde 2011, cuando inició con apenas 20 expositores, hasta reunir este año a 260 artesanos.
La Feria de la Catrina se llevará a cabo del 18 de octubre al 3 de noviembre, en donde también tendrá lugar la décimo cuarta edición del Concurso Artesanal de la Catrina, con una bolsa de 90 mil pesos en premios para 25 artesanas y artesanos ganadores.Las y los visitantes a la Feria de la Catrina podrán recorrer las calles de Capula y adquirir una amplia variedad de piezas de alfarería tradicional, capulineado, catrinas y antojitos michoacanos.
Capula se consolida como una de las localidades más importantes de la capital michoacana gracias a su población de alfareros que ponen su sello a través de la técnica conocida como “Capulineado”, un punteado muy fino con ayuda de pinceles especiales, y que se realiza sobre barro rojo o con fondo amarillo.
En suma a esto, Capula es reconocida internacionalmente como la cuna y capital de la Catrina de barro. Pues fue desde las manos de esta comunidad artesana moreliana que la cínica huesuda bien coqueta y elegante cobró vida probablemente de la forma más poética y digna del imaginario mexicano. El barro. Pues fue gracias al artista plástico Juan Torres Calderón que la Catrina abandonó la tinta y el papel para materializarse en una figura tangible y solemne que refleja las raíces indígenas danzando con técnicas alfareras españolas compartidas por el obispo Vasco de Quiroga.
Derivado de ello, y con el propósito de promover, celebrar y difundir la tradición a través del barro moreliano y este hito de la artesanía michoacana, desde 2011 cada año se ha celebrado la llamada Feria de las Catrinas en la localidad de Capula, de este modo la tradición no sólo se mantiene viva, sino que también funge como un espacio de apoyo a las y los artesanos que con cada pieza siguen trazando un camino a una herencia histórica que refrenda a Michoacán como una de las cunas culturales más destacadas a nivel nacional.
El mandatario reconoció la perseverancia y creatividad de las y los artesanos de Capula, quienes año con año mantienen viva esta tradición y, al mismo tiempo, innovan en diseños, tamaños y propuestas que han permitido que las catrinas michoacanas sean reconocidas a nivel local, regional y nacional.
El Gobernador Alfredo Ramírez Bedolla destacó que desde sus inicios, el trabajo colectivo y la unidad de los habitantes de esta tenencia de Morelia fueron claves para mantener y hacer crecer una tradición que hoy trasciende las fronteras de la comunidad, del estado y el país, al recibir en cada edición a miles de turistas y visitantes.