El gobierno de Alejandro Armenta apuesta por acercar los servicios médicos a más comunidades con infraestructura hospitalaria, unidades móviles y más personal. La meta: que la distancia deje de ser una barrera para recibir atención.
ANDREA QUINTERO
Puebla fortalece su red de salud con nuevos espacios, más personal y servicios de primer contacto para ampliar la atención gratuita en todo el estado. Esta semana el gobernador Alejandro Armenta Mier destacó que, con respaldo del gobierno de México, encabezado por la presidenta Claudia Sheinbaum, la entidad avanza en una estrategia que combina hospitales, unidades itinerantes y consultorios comunitarios.
Uno de los proyectos centrales es el Hospital Itinerante Cinco de Mayo, equipado con siete módulos de despliegue rápido que pueden ofrecer consulta externa, diagnóstico, urgencias, quirófano, sala de partos, hospitalización y áreas de aislamiento. Además, está diseñado para operar ante contingencias como fuertes vientos, nieve o ceniza volcánica.
En septiembre de 2026 se concretaron 206 nuevas contrataciones para reforzar las unidades médicas del estado. A ello se suma el Servicio Universal de Salud, que contempla mil 75 consultorios en Puebla para atender principalmente a personas sin seguridad social. Ahí se brindarán valoraciones médicas, curaciones, toma de signos vitales y acciones preventivas, con canalización hospitalaria cuando sea necesaria.
El gobierno estatal también fortalecerá 148 casas de salud mediante el programa de Obra Comunitaria, con una inversión de 59 millones de pesos, con el objetivo de acercar servicios básicos a más de 3 millones de personas que no cuentan con seguridad social.
La ampliación del Hospital para la Niñez Poblana también forma parte de esta estrategia. Las nuevas torres de cardiología y oncología representaron una inversión superior a 946 millones de pesos y permitirán atender a más de 700 pacientes de oncología, 2 mil 500 de cardiología y realizar hasta 85 mil consultas por especialidad.
La estrategia también incluye las Jornadas de Salud por la Paz, que han llegado a ocho municipios mediante 20 jornadas, beneficiando a más de 29 mil personas y brindando 46 mil servicios médicos. Con estos proyectos, el Gobierno de Puebla busca que la atención médica deje de concentrarse únicamente en los grandes hospitales y llegue también a comunidades donde trasladarse puede convertirse en el primer obstáculo para cuidar la salud.