
La Guardia Nacional dio inicio con los operativos de revisión en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) para impedir que taxis de aplicación recojan pasaje dentro de las terminales, derivado al acuerdo llegado con los taxistas de sitio en el lugar.
Hasta ahora, las autoridades han sido tolerantes, puesto que solo se llevaban a cabo las amonestaciones verbales.
El operativo en conjunto con las obras que realizan en la Terminal Aerea ha abonado al caos de la zona.
El tema se hizo famoso rápidamente hasta llegar a Palacio Nacional, en donde la presidenta Claudia Sheinbaum aclaró que los taxis de sitio pagan un derecho por permanecer en el lugar, en cambio, las plataformas de transporte ahorran este pago.
Además, dio a conocer que se les asignará un espacio especifico a los transportistas por aplicaciones para que puedan tener seguridad y los usuarios la comodidad que buscan al llegar a la capital. De esta forma, ambos tienen acceso al pasaje.
Ante este panorama, hay conductores de plataforma que temen acercarse a la terminales, puesto que además, se exponen a la violencia por parte de los taxis del sitio.
Pero ¿Por qué no solo tomar el taxi del AICM y dejar de pedir Uber? La clave esta en el costo, ya que los taxis amarillos son, por lo general, maneja costos a partir de los doscientos pesos a los quinientos. Sin embargo, para los taxis de este sitio tienen mucho tiempo manejando estos costos, a lo que nos preguntamos ¿Por qué no bajan las tarifas y tener una sana competencia con los taxis de App?
Recordemos que ellos pagan por un espacio, además de que es el sustento de vida y el de sus familias de la mayoría, esto, sin contar que el coche requiere en muchas ocasiones, de arreglos y composturas o simplemente de gasolina que le permita la movilidad.
A menos de cien días del Mundial, la zona del Aeropuerto de la capital del país se ve abrumada por obras a marchas forzadas. El estacionamiento del área nacional se encuentra cerrado y a esto se suma el operativo contra las plataformas de transporte privado digital.