
La Secretaría de Seguridad Pública de Puebla se encuentra en proceso de implementar la segunda fase del sistema de videovigilancia a lo largo del corredor México – Puebla. Este proyecto contempla la instalación de 116 cámaras distribuidas en 30 nuevos puntos estratégicos de monitoreo inteligente, programados para iniciar operaciones en junio próximo. La cobertura abarcará desde Amozoc hasta Río Frío, una zona clave para la seguridad regional.
Los dispositivos estarán equipados con tecnologías avanzadas, incluyendo transmisión en tiempo real, lectores automáticos de placas vehiculares para la identificación de unidades potencialmente robadas y botones de alerta conectados directamente al Centro de Control, Comando, Comunicaciones y Cómputo (C5). Además, estos sistemas utilizarán fuentes de energía renovables como la solar y eólica, garantizando su funcionamiento continuo sin interrupciones.
Estas acciones gubernamentales son de gran relevancia pues fortalecen la capacidad de respuesta en materia de seguridad pública, permiten una vigilancia constante y eficiente de puntos críticos y contribuyen a la prevención y combate de delitos relacionados con el robo de vehículos. El uso de tecnología avanzada y energías limpias refleja un enfoque moderno y sostenible que busca proteger a la ciudadanía y optimizar los recursos públicos.