
Debido a su tamaño una de las especies más singulares en la diversidad animal habita México y a día de hoy se encuentra en grave peligro de extinción.
También conocida como “Mofeta Moteada”, pertenece a la familia de las comadrejas y habita en México, específicamente sobre la línea costera que va de Oaxaca hasta la zona limítrofe entre Nayarit y Sinaloa.
Se caracterizan por un pelaje delgado y con un característico moteado blanco y negro y una longitud que va de los 11.5 centímetros hasta los hasta los 34.5 centímetros, lo que posiciona a esta especie como el mustélido (grupo al que pertenecen tejones, comadrejas, nutrias, etc.) más pequeño de toda América.
Cabe señalar que el término “pigmeo” se usa principalmente para referirse a especies animales notoriamente pequeñas a comparación de otros de sus parientes. Un efecto que se hace presente especialmente cuando una misma especie se aísla de otra con la que comparte su naturaleza. Usualmente puede encontrarse en regiones boscosas al interior de madrigueras o entre las ramas de los árboles.
La temporada de apareamiento de esta especie se da en septiembre u octubre, sin embargo, no es hasta marzo o abril que comienza el desarrollo de las crías en el vientre de la madre. Las hembras pueden gestar una camada de 3 a 6 cachorros durante casi dos meses.
Además, como cualquier zorrillo, esta especie de mofeta comienza la producción de almizcle tan sólo después de un mes de nacido. Por cierto, el almizcle es esa característica sustancia que los zorrillos suelen emplear como mecanismo de defensa para ahuyentar depredadores. Una sustancia líquida, aceitosa y que puede ser muy desagradable al tacto y al olfato para sus víctimas.
Lo interesante de esta sustancia es que se conforma por compuestos de azufre, que son los causantes del olor tan penetrante y que puede provocar desde náuseas, hasta ceguera temporal. Aunque, la primera respuesta de este animalito siempre será huir, si el depredador persiste, activa su mecanismo de defensa que convierte a los zorrillos en una clase de gas pimienta andante.
A pesar que es considerada una especie omnívora, lo cierto es que se caracteriza por tener una dieta basada mayormente en el consumo de otras especies. Desde insectos, huevos de aves, frutas, semillas y otros pequeños mamíferos, la alimentación del Zorrillo pigmeo es abundante principalmente en selvas bajas y cerca de cuerpos de agua.
No obstante, este tierno espécimen se encuentra en grave peligro de extinción debido a la deforestación y la reducción de su hábitat, como muchas otras especies endémicas de México. Esto se debe principalmente al incremento urbano y como resultado de actividades relacionadas al desarrollo del turismo.
En este sentido, la pérdida de hábitat se suma a la presencia de otras especies como gatos o perros que, de algún modo, pueden representar un riesgo más, por enfermedades, caza o incluso por la limitación de áreas que ya de por sí se encuentran bajo la intervención del ser humano.
Ante este panorama, se registran acciones de preservación que se basan esencialmente en una concientización, que no se limita únicamente a la protección del Zorrillo Pigmeo, sino del resto de especies que se encuentran vulneradas. De este modo, el rescate, la rehabilitación y la búsqueda por un desarrollo más considerado con el medio ambiente y las especies que lo habitan, se consolidan como pasos cruciales en la búsqueda por la preservación de especies endémicas.