
Contar con aulas y espacios de aprendizaje en buen estado es determinante para lograr que los alumnos se sientan bien en su entorno y de esta manera, conseguir mejores resultados académicos. Por ello, esta semana el gobernador de Puebla, Alejandro Armenta Mier, encabezó la entrega de apoyos del programa “Por Amor a Puebla: ¡Rehabilitemos Juntos tu Escuela!” una estrategia que impulsa mejoras directas en infraestructura educativa en colaboración con las instituciones educativas, que incluyen al Instituto Politécnico Nacional (IPN) y la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP).
Para el mandatario estatal cada acción a favor de las instituciones educativas fortalece la formación de niñas, niños y adolescentes, puesto que pasarán gran parte de su tiempo y su vida en condiciones adecuadas para su formación académica.
Además, reafirmó que Puebla es el clúster educativo más importante, solo después de la Ciudad de México y la segunda entidad con mayores oportunidades educativas a nivel superior.
De acuerdo con la Secretaría de Educación del estado, este programa beneficiará a 41,220 alumnas y alumnos de 107 escuelas en el municipio de Puebla, mediante la entrega de cubetas de pintura y de impermeabilizante, con una inversión de 5 millones 358 mil pesos. Esta accion responde a la necesidad de recuperar espacios de aprendizaje y áreas comunes con el apoyo directo de los comités escolares.
Una infraestructura con espacios renovados hace posible que los niños y jóvenes puedan interesarse por mejorar la asistencia y el aprendizaje. Por ello, la inversión en infraestructura tiene un papel crucial para la solución de problemas.
Para que una infraestructura pueda considerarse de calidad, es necesario que el espacio ofrezca comodidad para estudiantes y trabajadores; además de espacios que les permitan desarrollar actividades y practicas; así como espacios que impulsen el desarrollo de su talento.
Tras basarse en una revisión de al menos 70 modelos de funciones de producción llevado a cabo durante 20 años en América Latina; Vélez, Schiefelbein y Valenzuela (1993) aseguran que hubo resultados positivos entre la calidad de la infraestructura y aprendizaje. De acuerdo con la evidencia empírica, existe una relación directa entre la infraestructura escolar y el rendimiento educativo.
Por otra parte, con el nuevo programa de “La Escuela es Nuestra” el esfuerzo estatal se complementa al permitir que los padres y madres de familia administren los recursos destinados a la mejora de los planteles. Esta participación comunitaria fomenta la corresponsabilidad y empodera a las comunidades educativas para tomar decisiones sobre las necesidades prioritarias.
Dicho lo anterior, el programa “Rehabilitemos Juntos tu Escuela” reafirma la apuesta del gobierno estatal por entornos educativos dignos, seguros y funcionales. Con estas acciones, Puebla avanza hacia escuelas que generan sentido de pertenencia, favorecen el aprendizaje y sostienen la confianza de miles de familias que ven en la educación la base de un futuro en paz.