
Michoacán es reconocido como una de las principales capitales artesanales alrededor de la República Mexicana. Desde los vivos patrones en la alfarería de Capula, hasta las guitarras de Paracho y la firmeza del Cobre en Santa Clara, la entidad conlleva entre sus tierras una historia que late a través de manos artesanas.
De las diez regiones socioeconómicas que dan forma al estado de Michoacán, siete pertenecen al campo de la artesanía.
Se tienen registros sobre pueblos purépechas que ya por sí mismo cultivaban este trabajo al interior de sus sociedades en las regiones michoacanas, sin embargo, con el desarrollo colonial, cuenta la historia que Vasco de Quiroga quien fue más allá de la evangelización brindando protección y entendimiento a las y los indígenas de Michoacán.
En este sentido, Quiroga fue uno de los primeros pilares en la estructuración económica en torno a las comunidades indígenas, que por sí mismas desarrollaron especializaciones, entre ellas el tejido, la alfarería y la técnica con laca. Todos ellos trabajos que han perdurado hasta la actualidad.
Con este pequeño precedente, aquí te contamos un poco acerca de las distintas regiones artesanales del Estado de Michoacán:
Región Centro:
La alfarería es un fuerte michoacano que se encuentra en casi todas las regiones artesanas, sin embargo, además de esta categoría de obras, enlocalidades como San Nicolás Obispo, en la capital,te puedes encontrar con molcajetes a base de piedra volcánica y tallados a mano.
Región Lacustre:
Si eres fan de las Carnitas y además de la cocina, es aquí donde te encuentras con la famosa Santa Clara del Cobre, en el que a base de martillo se conciben cazos, ollas, jarros, comales y hasta joyería. Cabe destacar que esta técnica y obras son únicos, certificados e incluso protegidos.
Región de la Meseta:
Música, cuerda y Pirekua se reflejan en el trabajo no sólo artesanal sino reconocido internacionalmente, de las famosas guitarras de Paracho, que comparten tierra y cultura con los diablitos de diablitos de Ocumicho, las Cocuchas de Cocucho, QUE que son vasijas de barro casi monumentales, modeladas a pura mano y con un acabado que probablemente te preguntes más de una vez cómo se logra. Sin contar que en esa misma región se encuentra Uruapan y Pátzcuaro, cunas del Maque, una técnica muy propia de las comunidades indígenas y que trasciende décadas con sus pigmentos, aceites y maderas que dan acabados únicos en su realización.
Región Oriental:
En el que encontramos a Tlalpujahua muy reconocida por sus trabajos en vidrio soplado e incluso trabajos a base de plumas; o la comunidad de Crescencio Morales en Zitácuaro, donde el uso del huinumo, un follaje seco proveniente del pino, da vida a tortilleros, canastas y otros objetos que destacan por su color pardo.
Región Occidental:
Otra de las cunas de la alfarería michoacana, sin embargo también una de las más icónicas por la famosas Piñas de San José García en Huancito, realizadas a partir de vidrio; La Piedad también cuenta con su fuerte artesano en rebozos, el municipio de Sahuayo con sus huaraches, sombreros y otros accesorios. Sin olvidar a Tarecuato con sus bordados, que relatan la tradición purépecha en cada punto, color y diseño.
Región Costera:
Donde puedes sorprenderte con obras de alfarería de barro, así como artesanías realizadas a base de madera (desde cucharas hasta bateas), talavera e incluso fibras vegetales con las que resaltan sombreros y hasta morrales. Todo ello alrededor de las localidades como Ticla y Maruata ambas pertenecientes al Municipio de Aquila que por sí misma ya conlleva su encanto en sus aguas y bahías.
Región de Tierra Caliente:
Destacada principalmente por la Joyería de Huetamo, destacando el uso de oro y plata;y los equipales en Apatzingán, un mueble artesanal entretejido con carrizos y con forro de piel porcina que aunque hoy son reconocidos como parte de la identidad cultural, se cuenta que antes este tipo de asiento era principalmente destinado a figuras de jerarquía alta.
En vista de esta gran expansión, la artesanía se adapta a los constantes cambios socioeconómicos de su entorno, a través del cuál logra heredar sus conocimientos, consiguiendo permear como una actividad integral en el desarrollo de la entidad, esto reflejado en su respaldo por parte de instituciones estatales.
Con esta perspectiva deviene una diversidad de espacios que destacan la preservación de estos trabajos en el que todas estas muestras del trabajo artesanal de la entidad toma protagonismo como atractivo turístico y como una oportunidad de desarrollo económico para sus creadores.
Entre los espacios dedicados a la exposición y comercio del trabajo artesano de Michoacán, se llevó a cabo el Tianguis de Artesanías en el Marco del Domingo de Ramos en Uruapan donde, según datos el director general de la Casa de las Artesanías, Cástor Estrada Robles,se inscribieron hasta 2 mil 444 piezas de mil 500 artesanos.
Con todas estas posibilidades, y a conciencia que Michoacán toma su lugar como una de las principales entidades artesanas, en este escenario la imagen del artesano trasciende la del creador, y se convierte en agente de resistencia que constituye su lugar como fuente de cultura y eje económico.