
En la Reserva de la Biósfera Mariposa Monarca (RBMM), que abarca seis municipios de la Región Oriente de Michoacán y parte del Estado de México, se han reportado al menos 48 denuncias relacionadas con delitos como la tala clandestina y el cambio de uso de suelo. Esta información fue presentada en la rueda de prensa semanal por el gobernador Alfredo Ramírez Bedolla, junto con el titular de la Secretaría de Medio Ambiente (Secma), Alejandro Méndez López.
Méndez López explicó que las afectaciones a esta Área Natural Protegida (ANP) ocurrieron en la zona de amortiguamiento, mientras que la zona núcleo, donde migran cada año las mariposas monarcas, no ha sufrido daños. De las 48 denuncias, se especifica que tres casos están vinculados a la tala ilegal, y 45 al cambio de uso de suelo. Estas irregularidades fueron detectadas gracias al uso del sistema de vigilancia satelital Guardián Forestal, que permite monitorear el estado de las áreas forestales en la región.
El secretario de Medio Ambiente también destacó que la tala clandestina ha disminuido significativamente en la zona núcleo de la RBMM, tanto en Michoacán como en el Estado de México, según informes del Fondo Mundial por la Naturaleza (WWF). Este avance se atribuye a la colaboración entre ejidatarios, organizaciones civiles e instituciones gubernamentales que han trabajado para erradicar esta actividad ilegal durante los últimos tres años.
Además, se ha identificado otra preocupación en la reserva: las plagas que afectan a los árboles de oyamel, donde las mariposas monarcas buscan refugio durante el invierno. Para enfrentar este problema, se ha comenzado una campaña de saneamiento, logrando tratar alrededor de 403 hectáreas en Michoacán, lo que equivale a un volumen de 11 mil metros cúbicos de material enfermo, contribuyendo así a preservar un ecosistema saludable para el bienestar de estas mariposas migratorias.
Finalmente, el secretario Méndez López anunció que, en un esfuerzo por restaurar el medio ambiente, se han plantado más de dos millones de árboles, incluyendo pinos y oyameles, en el Oriente de Michoacán en los últimos dos años, promoviendo así la conservación de la flora y fauna de la región.