
Netflix inauguró su primer parque temático inmersivo, en Filadelfia, Estados Unidos, el pasado 12 de noviembre, lo que probablemente podría consolidarlo como una fuerte competencia en el mundo del entretenimiento.
Ubicada en el centro comercial “King of Prussia”, la llamada “Netflix House” apuesta por convertirse en un recinto que fusionará el entretenimiento, experiencias interactivas e incluso gastronomía, todas inspiradas directamente de algunas de las producciones más populares de la plataforma de streaming.
Se presume que cuenta con una extensión de 10 mil metros cuadrados aproximadamente, suficiente espacio para que todas y todos los visitantes puedan vivir una experiencia casi real. ¡Imagina sumergirte en el mundo de Stranger Things o El Juego del Calamar, o en el mundo de otra de tus series favoritas!
Se ha dicho que la entrada general al parque temático será gratuita, sin embargo la realización de ciertas actividades inmersivas podrán contar con un costo. Los boletos van de los 270 a los 713 pesos mexicanos, lo que equivale a 15 y 39 dólares respectivamente. Y con un pequeño extra es posible llevar algún producto de la tienda exclusiva del recinto.
Hasta el momento se han revelado un par de las experiencias inmersivas más destacadas, entre las que se encuentran One Piece, donde podrás unirte a la búsqueda por una Fruta del Diablo; o la inspirada en Merlina, en la que podrás recorrer los pasillos y recovecos que has visto en la serie.
Este parque no sólo es una apuesta para expandir la experiencia Netflix al mundo tangible, según directivos de la compañía, también es parte de una estrategia que va por la conexión emocional con sus audiencias, que complementen la experiencia digital.
Marian Lee, directora de marketing ha destacado que la idea de invertir en este tipo de espacios surge a partir del buen recibimiento de las audiencias en experiencias temporales en diferentes partes del mundo. En este sentido, la empresa tiene previsto la creación de más recintos, considerando la apertura de una segunda sede en Texas, y una tercera en Las Vegas.
Aunque estas noticias pueden ser emocionantes, la parte “negativa” de este proyecto es que, por lo pronto, no se tienen contempladas sedes fuera del país, por lo que estas experiencias permanecen exclusivas en Estados Unidos.