
Una investigación determinó hasta que punto el consumo habitual de café o té con cafeína influyen en el riesgo de desarrollar demencia asociada al envejecimiento.
Este análisis se llevó a cabo durante cuatro décadas y utilizó datos de mas de 130 mil personas. Es estudio estuvo encabezado por un equipo de Brigham and Women’s Hospital en Estados Unidos.
De acuerdo con los resultados, el café y el té contienen compuestos bioactivos como polifenoles y cafeína. Vinculados con efectos neuro protectores.
Investigaciones previas ofrecieron resultados dispares debido a los seguimientos limitados y a falta de detalles sobre patrones de consumo y diagnóstico.
De los 131,821 participantes, 11,033 desarrollaron demencia quienes registraron mayor consumo de café con cafeína presentaron un 18% menos de riesgo en comparación con quienes declararon consumo bajo o nulo. También presentaron menor prevalencia de deterioro cognitivo subjetivo con 7.8% frente a 9.5% y mejor desempeño en pruebas cognitivas.
En lo que respecta al mayor consumo de té, mostró resultados similares. No se observó efecto protector con café descafeinado y los beneficios resultaron mas notorios con dos a tres tazas diarias de café con cafeína o una a dos de té.
El aumento adicional de cafeína no generó efectos negativos ni beneficios superiores.