
Una voz a lo lejos se escuchaba, llamando enérgica para seguir las huellas frescas de la presa elegida desde el punto más alto de una noche bañada en astros. Recia y morena era la figura que evocaba aquellas palabras, haciendo señas precisas con una de sus manos y reposando una lanza adornada con plumas bronceadas en la otra.
Detrás de aquella figura, que se asomaba sobre la arenisca, retumbaban pasos que seguían obedientes el camino trazado por aquella mano líder hacia el sagrado alimento, que se escabullía entre matorrales y mezquites.
La cúpula estelar comenzaba a rodar, el aire frío anunciaba la llegada del alba y el pálido sol abandonaba su guarida en el este, iluminando cada recoveco entre las dunas de una arena tan inmaculada que el roce más sutil desenterraba los vestigios de vidas más antiguas que la humanidad.
Zancadas ágiles, flechas silbantes, y de nuevo aquella voz resonaron entre los muros de mármol por los que la presa huía fatigada.
La bestia, presurosa, había abandonado un espejo de agua tan clara como el cristal, y azul tan profundo como el cielo, que apenas si alcanzó a beber antes de separarse de su manada, cuando aquel grupo de hombres había iniciado la cacería…
Si piensas que este escenario que te hemos descrito forman parte de una leyenda casi perdida de México, o incluso de cuentos heredados por generaciones, lo cierto es que se trata de un lugar que supera la ficción, debido a su riqueza cultural, natural, y que se encuentra en el estado de Coahuila.
Cuatro Ciénegas es uno de los contados municipios alrededor de la República Mexicana que son reconocidos como Pueblos Mágicos. Un desierto sin igual y considerado como uno de los “micro-universos acuáticos” más impresionantes a nivel nacional e internacional, esto gracias a su extensa superficie que se integra por más de cien corrientes y cuerpos de agua.
Este oasis posee uno de los ecosistemas que alberga a especies endémicas como la Mojarra Minckley, la Tortuga Negra Acuática, la Tortuga de Bisagra y estromatolitos de agua dulce (una especie de estructuras conformadas por comunidades de bacterias fotosintéticas, consideradas una de las pocas evidencias de la vida antes del ser humano). Su riqueza natural incluso le ha merecido el apodo de “La Galápagos Mexicana”.
Además, en las extensiones de este entorno tan particular también se aprecian minas de mármol y un paisaje desértico que se caracteriza por la formación de dunas de yeso blanco, aportando una imágen más peculiar, o casi marciana, como algunos dicen, a este escenario natural en Cuatro Ciénegas.
Sin embargo, Cuatro Ciénegas no sólo se destaca por su riqueza natural, pues también se consolida como uno de los destinos turísticos que reflejan la riqueza de la tradición culinaria de Coahuila. Desde menudo rojo hasta barbacoa de cabeza, o ¿por qué no? Un buen corte acompañado del vino nativo del municipio.
Poco es lo que podemos contarte acerca de Cuatro Ciénegas sin hacer justicia total a la experiencia de verlo, escucharlo o hasta olerlo y saborearlo con tus propios sentidos, pero tal vez con estas palabras sea posible construir una idea sobre este lugar tan famoso de Coahuila.
Y si al principio de esta nota llegaste a preguntarte ¿Qué tiene que ver un grupo de personas cazando a una bestia? Cuatro Ciénegas, aunque no lo aparente, formó parte del ecosistema en el que civilizaciones precolombinas, como los Tobosos, habitaron.
Los Tobosos fueron un pueblo indígena nómada originario del Norte de México, esta civilización se caracterizó por subsistir a base de la recolección y la caza de mamíferos como venados e incluso pumas. Además, se tiene registro que fue una de las civilizaciones más aguerridas en resistencia contra la colonización española, lo que desembocó en su gradual desaparición. (¿Paisajes extraordinarios y una civilización perdida en el tiempo? Posiblemente el par de elementos más adecuados para comenzar una buena historia).
Por tanto, Cuatro Ciénegas no sólo es biodiversidad, es cultura, es historia y probablemente sea uno de esos tantos lugares que parecen existir únicamente entre las páginas de una novela de ficción o fantasía. Pero tú ¿Qué piensas?.
Si has ido ¿Puedes confirmarlo? y si no ¿Te animarías a ir?