
Un mexicano, apasionado del cine, animador y artista digital, oriundo de Iguala, Guerrero, es hoy, otro de los mexicanos nominados a los Oscar gracias a su destacado trabajo en animación.
Él es Cruz Antonio Contreras, un joven de 36 años que nació el 3 de diciembre en el estado de Guerrero, sin embargo, a la edad de 15 años se mudó a Cuernavaca, Morelos para estudiar la preparatoria en una prestigiada escuela nacional y posteriormente, terminó su licenciatura en Animación y Arte Digital, en esta misma institución.
Al finalizar su carrera universitaria, Cruz viajó a Buenos Aires, Argentina, para especializarse en Simulaciones Dinámicas. Una vez que culminó esta etapa, regresó a México para trabajar en varios estudios como desarrollador de comerciales para marcas como Kelloggs, Nestle, Disney, Listerine, entre otras.
Sus más de diez años de trayectoria le abrieron las puertas en la industria de la animación con Sony Pictures Imageworks, donde actualmente ocupa el cargo de Senior Charecter Effects Technical director en Canadá.
Su trabajo ha sido una pieza clave en la animación de varias obras nominadas a los premios Globos de Oro y Oscar en la categoría de mejor animación, especialmente por su labor en una de las películas de superhéroes mas importantes de la ultima década.
Sus nominaciones para los premios del máximo galardón cinematográfico son en las obras: Mas allá de la luna (2010), Monstruo del Mar (2023), Spider-Man Across the Spiderverse (2024) y K-Pop Demon Hunters.
Pero estos no serian los primeros premios a los que Cruz ha estado nominado, incluso cuenta con una estatuilla dorada y una victoria en los Globos de Oro del 2019 por Spider-Man Into the Spiderverse, cuya animación fue clave para redefinir la forma de llevar los comics a la pantalla grande.
En entrevista para el influencer y youtuber Doble G, Cruz asegura que uno de los proyectos más difíciles a los que se ha enfrentado es hacer la película de Moana, específicamente por el cabello suelto del personaje, puesto que explica que su cabello esta artísticamente dirigido, es decir, que el artista sabe exactamente en donde quiere que el cabello se mueva, lo que le quita tiempo al artista y genera mayores costos, por lo que tuvieron que amarrar el cabello a los personajes principales para solo darle movimiento a ciertas cerdas del cabello.
Entre las cosas que admira de su trabajo es lo extenso que este puede llegar a ser y la cantidad de personas que trabajan en un mismo proyecto, “El mundo de la animación es tan grande, yo lo comparo con un cuerpo humano”.
Como toda labor, tiene sus sacrificios y para este mexicano, pese a ser el trabajo de sus sueños, confianza que lleva un importante grado de estrés, sin embargo, son los retos diarios los que le generan ánimo para seguir conociendo y creando nuevos proyectos.