
Por presunta falta de ideas un congreso de biólogos mexicanos decidió por unanimidad poner el mismo nombre a once iguanas distintas, aún cuando cada una de las especies pertenece a una región distinta de la República Mexicana.
Bueno, eso de los biólogos y el congreso es puro cuento, pero es verdad que existen al menos once tipos de iguana de cola espinosa endémica de México. De piel rugosa, garras afiladas, una cola poderosa y colores que usualmente destacan matices oscuros, es más común de lo que piensas.
Adaptándose a distintos ecosistemas, esta especie de iguana habita en distintas regiones de la República como el Istmo de Oaxaca, la Península de Yucatán (abarcando Yucatán, Campeche, Quintana Roo), Chiapas, Veracruz, Tamaulipas, Michoacán e incluso en el Pacífico, en estados como Sinaloa y Guerrero.
El nombre científico es Ctenosaura y las características más comunes de esta iguana son las escamas espinosas que se extienden a lo largo de su cola. Usualmente, dependiendo de la especie, la cola comienza con un color verdoso que se torna grisáceo dependiendo de la edad del espécimen. Sin embargo esta característica en la coloración depende de las condiciones climáticas e incluso de la propia personalidad del animal.
Suelen alcanzar los 70 y 100 centímetros de longitud dependiendo del sexo. Los machos son quienes alcanzan el mayor tamaño al llegar la adultez, sumando del desarrollo de una gran papada y cresta dorsal.
Un dato curioso es que se dice que el nombre científico proviene de dos palabras griegas “Ctenos” que se relaciona a Peine, y “Saura” que tiene que ver con lagarto o reptil. En este entendido, el nombre científico podría ser algo como “Reptil de peine” (o ¿Reptil peinado?). Denotando una de sus principales características que es la cresta dorsal.
Cabe mencionar que, aunque guarda características muy similares con otras especies de iguana, comparten un mismo tipo de dieta, principalmente herbívora y enriquecida con el consumo de flores, raíces, fruta e incluso cactus. No obstante, en determinadas circunstancias pueden llegar a consumir animales más pequeños, huevos e insectos.
Sin embargo, aunque es una especie vasta y común en México, algunas de sus variantes se encuentran en riesgo de desaparecer, por causas ya conocidas como la sobreexplotación por su adquisición para alimento o como mascota, y la pérdida del hábitat.