
La industria de la música en vivo ha experimentado cambios en los últimos años, con precios que algunos consideran exagerados. De acuerdo con un estudio de Pollstar, los precios han sobre pasado una medida de más de 135 dólares por entrada.
Las actividades culturales en México forman parte de un sector productivo importante para la economía nacional. De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística (INEGI), 2024 fue un año crucial para los conciertos en el país, pues fue la actividad cultural que más creció. Mientras que otras tuvieron un crecimiento moderado o incluso bajaron.
Pese al sold out que solemos ver en estos grandes espectáculos, los precios de los boletos han aumentado considerablemente en los últimos años, lo que se ha reflejado en nuestras tarjetas. La generación Z, es decir, las personas nacidas a finales de 1990 y principios de los 2000, somos uno de los grupos más vulnerables a estas estrategias, pues nos vemos obligados a pagar precios que en ocasiones se encuentran fuera de nuestro alcance.
Aunque nos referimos principalmente a las entradas, no podemos dejar a un lado los gastos extras a considerar, como el transporte, hospedaje (si es el caso) y el consumo que se vaya a hacer antes, durante y/o después del show.
Pero ¿tienes idea de porque esto está sucediendo? Pese a que no hay una respuesta en particular, ya que esto se compone de diversos factores que van desde la inflación (que se refiere al aumento constante de los precios en bienes y servicios que ocurre cuando el dinero pierde poder adquisitivo) hasta la creciente demanda de estos espectáculos. Esto implica mayores costos de producción, el ajuste de tarifas de espacios como el Estadio GNP. Auditorio Nacional, entre otros y el transporte y/o logística en donde se transportan los artistas y todo su personal.
Otro factor que tiene que ver es la oferta y demanda, tras dejar atrás el tema del COVID-19, el público estaba ansioso por salir a disfrutar de estos espectáculos, lo que genero una demanda, lo que implica que en ocasiones a las personas no les importe el precio a pagar con tal de estar presentes en el espectáculo.
En este punto es importante recordar que mientras mas gente haya querido comprar boletos, estos que aún están disponibles tienden a aumentar su precio, ya sea en preventas, reventas o en ventas escalonadas.
Es importante tomar en cuenta es que México es el epicentro de conciertos internacionales en América Latina desde 1990 cuando la capital mexicana recibía a artistas muy consolidados, además de ser un país en donde la mayoría de estas bandas y artistas (internacionales) cobran en dólares o euros.
A ello, se suma el mercado dominado por grandes empresas como Ticketmaster que por lo general tienen el precio final mayor que al costo base del boleto, debido a las tarifas de servicios y cargos adicionales que cada empresa agrega, como el cargo por servicio, por entrega e impuestos.
A través del tiempo, los organizadores encontraron nuevas formas de monetizar los conciertos, por ejemplo, hay boletos más costosos que otros que ahora incluyen experiencias premium como accesos preferenciales, Meet & greets con los artistas, merca exclusiva y/o zonas premium. Hay que destacar que estos boletos son opcionales.
La reventa de boletos es una de las prácticas que mas problemas trae a nuestro país, pues personas y hasta bots, suelen comprar en grandes cantidades estos boletos y son revendidos a precios inflados en plataformas especiales. De esta manera se acelera el agotamiento de boletos en menor tiempo, los precios se disparan, lo que provoca una mayor frustración para los fans que no solo terminan pagando mas, sino que se han dado casos en lo que llegan a comprar boletos falsos.
Pese a todos estos factores, los fanáticos pueden tomar en cuenta algunas medidas para tener una buena experiencia, como la compra de boletos en la primera fase de venta, en algunas ocasiones los boletos en esta fase suelen ser mas baratos; evitar la reventa, comprando boletos únicamente en plataformas oficiales rediciendo el riesgo de pagar de mas o recibir boletos falsos; así como aprovechar promos bancarias de meses sin intereses o descuentos en preventas.